¿Cómo pueden adaptarse los agricultores al cambio climático? Un ejemplo desde EEUU

Imagen:
National Farmers Union

Algunos agricultores, especialmente los que funcionan a escalas muy grandes, pueden verse atrapados en sistemas de cultivo que no les gustan, pero de los que no pueden salir: las grandes inversiones hacen que sus deudas crezcan, y el agotamiento de sus recursos les hace cada vez más dependientes de los insumos externos.

La siguiente historia, desde EEUU, es un ejemplo de cómo un agricultor ha restaurado la calidad de su suelo, consiguiendo con ello una mayor autonomía y una reducción del impacto de su explotación, sin comprometer su producción. Debido al gran tamaño de su explotación no es un caso muy fácilmente extrapolable a nuestra situación nacional, pero en cualquier caso puede que su experiencia resulte inspiradora.

Título: 
¿Qué pueden hacer los agricultores respecto al cambio climático? Sistemas dinámicos de cultivo: la historia de Gabe Brown
Origen: 
National Farmers Union
Autor/a: 
Fecha: 
Martes, 21 Marzo, 2017

Gabe Brown es un productor de vacuno, pienso y cereales para alimentación humana situado cerca de Bismarck, Dakota del Norte, donde lleva instalado más de treinta años. Cuando empezó a trabajar en su rancho los recursos naturales de los que disponía eran de muy mala calidad. El suelo había sido arado durante muchos años, lo que había disminuido la cantidad de materia orgánica y su capacidad de absorción de agua, además de favorecer la erosión. La producción se veía limitada por las malas hierbas, las plagas, la baja humedad del suelo y su poca fertilidad, y las praderas nativas del rancho tampoco parecían estar en un estado muy saludable. Los niveles de materia orgánica del suelo eran de en torno al 2%, y la capacidad de filtración era muy baja - 1,2 centímetros por hora.

Gabe se propuso mejorar la calidad de su suelo, comenzando a utilizar en 1991 técnicas de pastoreo intensivo rotativo, y en 1993 había dejado de arar toda su explotación. Al año siguiente comenzó a diversificar su rotación de cultivos añadiendo guisante al trigo de primavera, avena y cebada que llevaba tantos años cultivando en el rancho.

A día de hoy Brown Ranch tiene 800 hectáreas de pradera nativa restaurada que nunca ha sido arada, 400 hectáreas de plantas perennes para forraje y otras 800 hectáreas de cultivo de secano que no se ara en el que se produce maíz, guisantes (tanto para consumo humano como animal), trigo de primavera, avena, cebada, girasol, veza, triticale, centeno y alfalfa, además de una gran variedad de cultivos de cobertura. A lo largo del año se llegan a cultivar hasta setenta especies diferentes. Los cereales, las semillas de girasol, los guisantes y la alfalfa se venden directamente, y en los terrenos de pradera, cultivos de cobertura y forraje pastan vacas, pollos y ovejas.

Los niveles de materia orgánica del rancho se han más que duplicado - ahora la media es del 5 por ciento - y la capacidad de infiltración se ha multiplicado por 16 - superando los 20 centímetros por hora. Brown lleva más de una década sin utilizar insecticidas ni fungicidas, y desde 2008 sin utilizar fertilizantes sintéticos, y ha reducido el uso de herbicidas en el rancho en más de un 75 por ciento. La producción de maíz de Brown Ranch es un 20 por ciento superior a la media del condado.

Gabe dice haber empezado a notar que el tiempo se volvía más extremo en torno a 2006 o 2007, cuando las inundaciones en algunas zonas de Dakota del Norte empezaban a ser la norma en vez de la excepción. El que el tiempo sea más variable ha complicado el trabajo en el campo y dificultado la labor agrícola. "Antes solíamos saber que había una ventana en la que el tiempo iba a ser más seco y podíamos cosechar o plantar determinados cultivos," dice Gabe. " Podíamos planificar la cosecha para que coincidiera con el período seco, y plantar según un calendario, pero eso se acabó."

Gabe dice que la herramienta más efectiva que tiene para gestionar el clima es la salud del suelo de su rancho, capaz de soportar mayores variaciones en las precipitaciones y temperaturas. "Si puedes mejorar tu suelo y hacerlo más resiliente," dice Gabe, "serás capaz de soportar los extremos de humedad y temperatura mucho más fácilmente. Yo puedo aguantar fácilmente una sequía de dos años sin que esto afecte enormemente a la explotación, porque el suelo se ha vuelto mucho más resiliente."

Gabe aprecia la flexibilidad que le da la rotación de cultivos con un tiempo tan variable. Como planta diferentes cosas durante el año puede realizar ajustes más finos al plan de rotación de cultivos según como venga el tiempo. "Eso es lo bueno de tener un sistema tan diversificado," explica Gabe. "A veces queremos plantar el cultivo de cobertura. Y si va y cambia el tiempo, por ejemplo si está más seco, cambiamos la mezcla de especies un poco para favorecer que haya más proporción de las especies mejor adaptadas al tiempo seco, o vice versa. Hay muchas opciones para elegir."

El poder jugar con los cultivos le da más libertad a Gabe de la que tienen productores menos diversificados, que no pueden adaptar su rotación a la variabilidad y extremos del clima. Estos productores convencionales se dan cuenta, y visitan el Brown Ranch para ver por sí mismos cómo funciona el sistema de producción de Gabe. Gabe les explica, "Esto es lo que le digo a la gente cuando voy a hablar al Cinturón del Maíz - allí plantan o maíz o soja, y ya está. Si no les funciona bien el maíz y la soja tendrán un año malo, mientras que nosotros tenemos la capacidad de poner más o menos de muchos cultivos diferentes. Así todo es mucho más fácil de manejar."

Esta historia está extraída de Resilient Agriculture: Cultivating Food Systems for a Changing Climate (New Society Publishers, 2015). Resilient Agriculture (Agricultura Resiliente) explora los riesgos relacionados con el clima, la resiliencia y el futuro de la alimentación a través de las historias de adaptación de 25 agricultores y ganaderos que han ganado premios a la sostenibilidad y que producen fruta, verdura, frutos secos, cereales o ganado por todo Estados Unidos.

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