¿Un nuevo maíz transgénico para combatir el cáncer de hígado?

Imagen:
Swathi Sridharan

Es frecuente oir hablar periódicamente de nuevos cultivos transgénicos "milagrosos" que, esta vez sí, van a resolver un problema crucial para la humanidad - el arroz dorado es el rey en este campo. Sin embargo, al rascar un poco suele aparecer algo un tanto diferente: o bien ya existen cultivos no transgénicos que hacen lo mismo (aunque reciben mucha menos publicidad), o bien la medida en la que se cumple esa nueva función no es tan espectacular como pintan los titulares, o bien se está planteando como un hecho consumado un producto que aún está comenzando a investigarse, o bien hay riesgos que tienden a pasarse por encima o considerarse despreciables o improbables.

En este caso hablamos de un nuevo tipo de maíz transgénico capaz de producir un ARN de interferencia que silencia un gen en otra especie (un hongo, Aspergillus, que produce aflatoxinas, tóxicas para los humanos y que realmente suponen un problema grave). Aunque la investigadora habla de un cultivo que "podría estar en el mercado" dentro de 10 a 20 años la periodista habla de que este maíz transgénico puede controlar "ya" los niveles de aflatoxinas - mientras tanto, existen ya desde 2010 líneas de maíz no transgénicas que hacen lo mismo, desarrolladas por investigadores a los que seguramente les hacen menos entrevistas.

Está además la cuestión de los riesgos: además de los posibles efectos imprevistos derivados de la transgénesis en sí misma, en este caso se suma el estar produciendo un nuevo tipo de ARN de interferencia . En EEUU no se exige a las empresas que realicen ensayos con animales antes de comercializar un producto - incluso donde sí se realizan, como en la UE, no son a largo plazo. Algunos investigadores sugieren problemas nuevos que podrían surgir a raíz de utilizar estas técnicas, pero ni se sabe lo suficiente de estos mecanismos ni se han realizado los ensayos oportunos para confirmarlos o descartarlos.

Título: 
¿Un nuevo transgénico para combatir el cáncer de hígado - o un nuevo riesgo para la salud?
Origen: 
GMWatch
Fecha: 
Sábado, 13 Mayo, 2017

La página Agweb ha publicado recientemente un artículo titulado "Nuevo transgénico reducirá los casos de cáncer de hígado".

El artículo de Sonja Begemann, periodista de Agweb, anuncia sin reparos: "En medio del debate sobre transgénicos una investigadora está utilizando la ingeniería genética no sólo para mejorar la salud de los cultivos, sino para potencialmente salvar la vida de los consumidores. El hongo Aspergillus, que produce aflatoxinas carcinogénicas, puede controlarse ahora mediante la modificación genética."

El artículo explica, "Las aflatoxinas pueden hallarse en el maíz, cacahuetes, semilla de algodón, leche, nueces, pistachos y nueces de Brasil. En EEUU los agricultores pueden ver rechazada su carga tan sólo porque esta tenga 20 partes por billón (ppb) de la toxina."

Una investigadora que ha colaborado en el desarrollo de este maíz transgénico - Monica Schmidt, de la Universidad de Arizona - dice en el artículo "Este [nuevo maíz transgénico] marcará la diferencia en EEUU, pero mucho más en los países en desarrollo, donde no se analiza el maíz [en busca de aflatoxinas] y las consumen unos 4.500 millones de personas."

Schmidt añade que la probabilidad de desarrollar cáncer de hígado es de 16 a 32 veces mayor en los países en desarrollo. Las aflatoxinas pueden además retrasar el crecimiento infantil y dañar al sistema inmunológico. Este nuevo maíz transgénico inactiva la toxina y no permite que se acumule en el grano.

Utilizando la tecnología del ARN de interferencia (ARNi) los investigadores han silenciado los genes de las aflatoxinas en el hongo Aspergillus sólo en el grano del maíz. Según el artículo, "En la superficie de la mazorca aún podría estar el polvo verduzco de las esporas del hongo, pero las aflatoxinas no deberían entrar en el grano."

El maíz no transgénico llegó antes

¿Por fin ha llegado un transgénico que la humanidad necesita realmente?

Pues no. Ya desde 2010 existen líneas de maíz no transgénico capaces de resistir la contaminación por aflatoxinas. Fueron desarrolladas por científicos de la USDA. Y a diferencia de la versión transgénica ya han superado los ensayos de campo y llevan varios años disponibles para los mejoradores. Uno de los investigadores ha publicado un artículo revisado por pares sobre estas líneas de maíz.

Lo que es más importante, las líneas no transgénicas no plantean los considerables riesgos asociados a las tecnologías de ARNi. Como describen el Profesor Jack Heinemann y sus co-autores en un artículo revisado por pares entre estos riesgos está el de silenciar genes no objetivo en animales o humanos expuestos al cultivo productor del ARNi. Los autores recomiendan ensayos de alimentación a largo plazo en al menos dos especies animales diferentes.

Mientras que Schmidt publicita su maíz transgénico diciendo que tiene el potencial de "mejorar la seguridad alimentaria" parece que no ha realizado ningún tipo de ensayo con animales, ni siquiera a corto plazo.

Cualquier país al que se pretenda llevar este maíz transgénico debería rechazarlo, citando la falta de ensayos de seguridad, y pedir que se envíen en su lugar las líneas de maíz no transgénico.

Compártelo: