Brasil, lista para romper la moratoria global sobre semillas Terminator

Imagen:
Paramount/Viacom

En 1999, las fuertes movilizaciones sociales tuvieron como consecuencia una moratoria global sobre el uso de las llamadas "semillas Terminator", que nunca llegaron a comercializarse. Estas semillas contienen una modificación genética que las hace estériles.* A día de hoy no se está cultivando en el mundo ninguna variedad de este tipo, y empresas como Monsanto continúan afirmando que no tienen intención de hacerlo en el futuro.

Sin embargo, una enmienda pendiente de aprobación en la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados brasileña podría convertir a Brasil en el primer país del mundo en aprobar este tipo de cultivos, contradiciendo los compromisos que adquirió al firmar y ratificar el Convenio de Cartagena sobre Biodiversidad. El panorama político brasileño actual, con grandes controversias en torno a su presidenta, es perfecto para que una medida como esta se apruebe sin gran resistencia.

* No confundir con las semillas híbridas, que siguen siendo viables pero dan lugar a plantas que, si se cruzan con plantas híbridas del mismo tipo, ofrecen rendimientos peores en cada generación. Estas semillas híbridas se usan muy frecuentemente tanto en cultivos transgénicos como no transgénicos, y excepcionalmente en cultivos ecológicos. Muchos agricultores adquieren semilla híbrida cada año para obtener siempre el rendimiento más alto que estas pueden ofrecer. En el caso de las semillas híbridas transgénicas cultivadas hasta ahora, existen contratos que prohiben al agricultor guardar semilla de un año para otro, pero no contienen genes que hagan a la semilla estéril de por sí.

Título: 
Brasil lista para romper la moratoria global sobre semillas transgénicas Terminator
Origen: 
Mongabay
Autor/a: 
Sue Brandford
Fecha: 
Martes, 20 Octubre, 2015

El lobby de la agroindustria brasileña está aprovechando el escándalo de la administración de Rouseff para hacer avanzar en el Congreso una enmienda relativa a las semillas Terminator.
Las semillas Terminator se encuentran bajo el control exclusivo de las multinacionales biotecnológicas como Monsanto, y se dice que es esta empresa quien ha escrito el texto de la enmienda brasileña.

Las organizaciones ecologistas alertan de que no existen suficientes datos que prueben que las Terminator no contaminarán otros cultivos y plantas. Las semillas Terminator también serían más caras y aumentarían significativamente los costes para los agricultores que "guardan la semilla".

La falta de estabilidad de los gobiernos ofrece a menudo oportunidades para los lobbies, y Brasil no es una excepción. Mientras que la Presidenta Dilma Rousseff lucha por su supervivencia política, con una oposición que amenaza con procesarla, el lobby del agronegocio está moviéndose en el Congreso brasileño para hacer avanzar una enmienda a la ley nacional de Bioseguridad.

Esta enmienda permitiría hacer excepciones en la prohibición a las semillas Terminator. De aprobarse, esta enmienda haría de Brasil el primer país del mundo en legislar a favor del cultivo comercial de variedades con esterilidad incorporada.

Algunos activistas y ecologistas temen que esta enmienda, que avanza en el Congreso con muy poco debate público, podría representar una de las amenazas más serias de la historia a la biodiversidad de Brasil.
Lo que quiere el lobby del agronegocio no es nada nuevo. Desde que se aprobó en 2005 la ley de Bioseguridad del país (nº 11,105) han estado intentando conseguir una enmienda que permita el cultivo de plantas Terminator.

Casi lo consiguen en 2009, cuando finalmente una campaña nacional e internacional, que incluía la firma de una petición por unas 70.000 personas, conseguía detenerlos. Lo que es diferente esta vez - la tercera vez que el lobby apoya una enmienda de este tipo - es que ahora es probable que lo consigan.

Caos político en Brasil

La Presidenta Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), fue reelegida con un margen muy pequeño en las elecciones generales del año pasado, pero la derecha - en concreto el lobby agroalimentario - ha aumentado enormemente su presencia en el Congreso. A día de hoy, la mitad de los 594 parlamentarios se identifican con el lobby agrícola, y las empresas agroalimentarias donaron una cuarta parte de la financiación de la campaña de Rousseff. La agenda del Congreso se encuentra por tanto sesgada en favor de los intereses de grandes grupos de la industria, especialmente productores agrícolas.

Un conocido autor de izquierdas afirmaba que la derecha había construido "el aparato hegemónico más potente que hayan construido las élites brasileñas". Los políticos ultraconservadores han exigido grandes concesiones a Rousseff a cambio de su apoyo, consiguiendo recientemente que cambiase su gabinete para otorgarles una mayor representación. Sin embargo, parece cada vez más evidente que esto no es suficiente para contentarlos, y pretenden procesar a la Presidenta.

Esta confusión está causando estragos en las alianzas entre partidos. El partido de centro-derecha PMDB (Partido del Movimiento Democrático Brasileño) forma parte oficialmente de la coalición en el gobierno, pero boicotea a menudo las políticas impulsadas por el PT, especialmente en temas relacionados con el medio rural. Kátia Abreu, del PMDB, quien intentó por primera vez cambiar la Ley de Bioseguridad en 2005, es ahora Ministra de Agricultura, y su hijo está al frente de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados. Y ha sido otro político del PMDB, Alceu Moreira, quien ha hecho avanzar la enmienda (PL 1117) a la ley de bioseguridad dentro de la Comisión de Agricultura.

Estos políticos conservadores creen que la modernización de la agricultura brasileña es clave para el futuro económico del país. Brasil es actualmente el tercer mayor exportador de materias primas agrícolas del mundo, y la agricultura es el sector económico más importante del país.

Moreira justifica la enmienda que está presentando a la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados declarando que "sin investigar y desarrollar nuevos procesos tecnológicos no será posible aumentar la productividad de nuestros cultivos".

Si la Comisión de Agricultura aprueba la enmienda, lo cual es probable, no se espera que esta encuentre una gran oposición en el Congreso, por lo que pronto podría convertirse en ley. Gerson Teixiera, experto en agronomía y un gran crítico del poder del lobby agroalimentario, no ve muchas opciones de que se pueda obstruir la aprobación de la enmienda.

¿El fin de la prohibición brasileña a las semillas Terminator?

Esta tercera enmienda, muy similar a las dos anteriores, introducirá excepciones a la prohibición brasileña de las Tecnologías de Restricción de Uso Genético (GURTs), aplicada a las popularmente conocidas como semillas Terminator. Estas son semillas modificadas genéticamente para ser estériles en la segunda generación. Las grandes multinacionales biotecnológicas, con Monsanto a la cabeza, justifican la necesidad de semillas Terminator como medio de "contención genética" de las semillas transgénicas, para que no destruyan la herencia genética del país. En otras palabras, se presentan como una "opción segura", una forma de proteger la biodiversidad nacional.

Las dos excepciones incluidas en la enmienda, en las que se permitiría el uso de estas semillas Terminator, serían para los cultivos "biorreactores" y aquellos propagados vegetativamente. Los cultivos biorreactores son cultivos modificados genéticamente que se destinan a usos industriales (como la producción de fármacos o biomasa para combustibles). Los cultivos propagados vegetativamente son los que se reproducen de forma asexual, en los que las nuevas plantas proceden de partes de la planta madre.

Estas excepciones permitirán el uso de nuevas especies Terminator en la producción de algunos e los principales cultivos brasileños, como la caña de azúcar, (fundamentalmente destinada a producir etanol para los vehículos) y el eucalipto (cultivado para producir pulpa para la industria papelera).

Es más, la exención se extenderá a CUALQUIER planta que se considere "beneficiosa para la bioseguridad". Este lenguaje tan ambiguo introduce un agujero legal gigantesco y entrega un gran poder a la Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio), sobre la cual el lobby del agronegocio ejerce una gran influencia. Sería el CTNBio quien decidiera qué es "beneficioso para la bioseguridad".

Los grupos ecologistas hacen sonar la alarma

La ministra de agricultura, Kátia Abreu, es desde hace tiempo una firme defensora de las GURTs, que describe como "una herramienta para el avance genético". Sus defensores argumentan que "las GURTs son enormemente útiles en el desarrollo de biorreactores... dado que pueden evitar la expresión de estas características en condiciones inapropiadas o incluso evitar su diseminación". Es por esto, dicen, que las GURTs son inherentemente seguras.

Sin embargo, los grupos ecologistas no están seguros de esto. Señalan que existen grandes incertidumbres científicas en lo referente a las semillas Terminator, y temen que no vayan a comportarse como se pretende que lo hagan.

Silvia Ribeiro, directora de ETC (Grupo de Acción sobre Erosión, Tecnología y Concentración, una organización internacional que estudia cuestiones ecológicas y socioeconómicas en torno a nuevas tecnologías) en Latinoamérica, opina que existe un riesgo real. "Existen publicaciones científicas que indican que las GURTs no funcionarán según lo previsto, y que implican nuevos riesgos adicionales", afirma.

EcoNexus, una institución con base en Reino Unido que analiza los avances en ciencia y tecnología, lleva estudiando las GURTs desde 1998, cuando fueron propuestas por primera vez, y no están convencidos de que las Terminator puedan ofrecer un sistema fiable para evitar la contaminación.

Dado que las GURTs permiten introducir una modificación genética que provoca esterilidad, las consecuencias de su introducción incontrolada en el ecosistema resultan muy preocupantes. Algunos de los cultivos más importantes de Brasil, como por ejemplo el maíz o el algodón, podrían resultar especialmente vulnerables a la contaminación por semillas Terminator. Tanto el maíz como el algodón son especies alógamas - es decir, unas plantas tienen la capacidad de cruzarse con otras, incluyendo cultivos Terminator.

En el peor de los casos, el gen Terminator podría diseminarse de forma incontrolable por todo Brasil y el Amazonas, de unas especies a otras, aumentando la degradación de uno de los mayores reservorios genéticos vegetales del mundo. Teixeira cree que existe un riesgo real que lleva a lo que él llama el "escenario Armageddon" de la modernización de la agricultura brasileña, un proceso que comenzó en los años 70.

Desde esa década, un grupo de grandes latifundistas con cada vez más poder ha avanzado rápidamente para concentrar la propiedad de la tierra, mecanizar la producción y aumentar los rendimientos. A día de hoy, como resultado, Brasil es el mayor exportador de azúcar, zumo de naranja, café, carne de vaca y pollo y soja. Para llegar a ese punto, el país ha aumentado enormemente su consumo de pesticidas, superando incluso a EEUU en 2012, lo que le ganó el dudoso honor de convertirse en el mayor consumidor de pesticidas del mundo. También se ha convertido en un consumidor significativo de pesticidas prohibidos en países más ricos debido a sus riesgos para la salud y el medio ambiente.

La élite del agronegocio se ha vuelto extremadamente rica y hace caso omiso a quienes advierten que la agricultura brasileña se ha vuelto demasiado dependiente de las grandes empresas biotecnológicas como Monsanto, y de enormes empresas distribuidoras como ADM.

Los productores responden a los miedos de los ecologistas respecto a las semillas Terminator señalado que también se les advirtió de los efectos nocivos de introducir OMG en 2005 y que, de momento, lo que han visto son sobre todo beneficios, especialmente una reducción de los costes en mano de obra.

Blairo Maggi, conocido como el "Rey de la Soja" porque en su día fue el mayor productor de soja de Brasil, afirma que una y otra vez las advertencias de los ecólogos y ecologistas han demostrado no tener fundamento. Aunque los productores evitan pronunciarse sobre la controversia relativa a las GURT, parece que esta es la visión predominante.

Los agricultores brasileños podrían endeudarse con las multinacionales biotecnológicas

Si ocurriera lo peor respecto a las semillas Terminator, existen pocas dudas de que las consecuencias económicas de que los cultivos se volviesen estériles serían terribles para los agricultores brasileños, especialmente aquellos con explotaciones pequeñas.

En la actualidad, los agricultores brasileños guardan la semilla de casi dos tercios de las especies que usan, para plantar al año siguiente. Esto reduce considerablemente los costes. Teixeira dice que, por ejemplo en el caso del maíz, los agricultores tendrían que pagar 1.117 millones de reales (310 millones de dólares) al año para la compra de nuevas semillas, en comparación con el gasto actual de 162 millones de reales (43 millones de dólares).

Estas dificultades económicas para los agricultores más pequeños supondría, por supuesto, un negocio mucho mejor para las empresas semilleras. Como ha señalado Darci Frigo, un abogado de la organización socioambiental Terra de Direitos, las multinacionales obtendrían unos beneficios mucho más abultados con esta medida.

"En Brasil, las multinacionales han comprado prácticamente todas las empresas semilleras de tamaño pequeño y mediano," declaraba Frigo. "A día de hoy dominan la cadena alimentaria desde la producción de semilla, fertilizante y pesticida a la logística, transporte y exportaciones. Los productores comerciales brasileños son completamente dependientes de estas multinacionales. Esto supone un problema serio para un país que pretenda garantizar su propia soberanía alimentariay proporcionar mejores condiciones para la producción de alimentos de calidad para la población."

En el sector de la producción de cultivos transgénicos en Brasil, el dominio de las multinacionales biotecnológicas es total. Como ha señalado el Repórter Brasil, los Seis Grandes - Monsanto (EEUU), Syngenta (Suiza), Dupont (EEUU), Basf (Alemania), Bayer (Alemania) y Dow (EEUU) - han introducido todos los OMG autorizados para cultivo en Brasil. La única empresa brasileña del sector es la compañía estatal Embrapa, que lleva a cabo proyectos de investigación sobre transgénicos.

De aprobarse la nueva enmienda, las semillas Terminator serían comercializadas únicamente por multinacionales. Monsanto, Syngenta y DuPont tienen patentes sobre la tecnología Terminator, pero las tres se comprometieron a no comercializarla. El último compromiso de Monsanto, sin embargo, no incluye los cultivos no alimentarios.

¿Las multinacionales biotecnológicas están detrás de la aprobación de semillas Terminator?

Gerson Teixeira cree que las multinacionales, especialmente Monsanto, están detrás de la iniciativa para aprobar esta enmienda. Al vivir en la capital federal, Brasilia, tiene buenos contactos en el Congreso brasileño, y dice que la relación entre el lobby agroalimentario y las multinacionales es muy cercana. "Los empleados de Monsanto fueron de hecho quienes escribieron el borradorde las tres enmiendas", comenta.

Lo que buscan estas empresas, explica es aumentar los beneficios: "Las multinacionales quieren evitar que terceras partes guarden semilla durante la cosecha y la utilicen al año siguiente. Es por esto que han ideado una especie de "patente biológicaque es más difícil de burlar que una patente legal."

Darci Frigo cree que la relación peligrosamente estrecha entre políticos y empresas biotecnológicas deriva de la buena disposición de estas compañías de aportar generosas donaciones para las campañas electorales de sus aliados políticos. "Esto supone que las políticas de las empresas biotecnológicas terminan por volverse parte de la lógica del Parlamento", dijo.

Este dominio de las multinacionales biotecnológicas ya ha perjudicado a Brasil, dijo Frigo, al llevarnos a un declive significativo en la diversidad de alimentos. "Estas empresas han estado haciendo que todos comamos lo mismo, dominando sólo unos pocos productos de nuestra dieta. Básicamente, promueven aquellos cultivos que se producen con sus pesticidase insumos."

Muchos otros países en desarrollo han sufrido impactos negativos similares, ya que las multinacionales han comprado sistemáticamente las empresas semilleras locales, y han terminado por controlar la producción alimentaria comercial mundial. Monsanto, Syngenta y DuPont ya controlan un tercio del mercado agroquímico global y un 55% del mercado comercial de semillas.

¿Violará Brasil el tratado global sobre las GURTs?

En 2000, las 192 naciones firmantes de la Convención sobre Diversidad Biológica (CBD) - un tratado internacional que reconocía que la conservación de la diversidad biológica es "una preocupación común para toda la humanidad" - imponía una moratoria sobre las semillas Terminator. Esta decisión fue ratificada por el CBD en 2006, incluyendo a Brasil.

Aunque las decisiones tomadas por el CBD no son vinculantes, Teixeira alega que si Brasil rompiera la moratoria Terminator, la nación perdería respeto y credibilidad en futuras negociaciones en otras áreas, incluyendo políticas militares, comerciales y ambientales. "Así que como mínimo a Brasil no le interesaaprobar esta enmienda", concluía.

La enmienda sobre GURTs no se está discutiendo mucho en la prensa brasileña. Esto se debe fundamentalmente a que la crisis política está absorbiendo tanta cobertura que no queda espacio para nada más. Los periodistas podrían sentir, además, que los ecologistas han avisado demasiadas veces de que venía el lobo. Puede que sea verdad, pero este parece ser el momento más adecuado para que el lobby pro-GURT avance.

Rousseff podría, en teoría, utilizar su poder presidencial para ejercer el derecho de veto sobre la enmienda, lo que al menos retrasaría su paso por el Congreso. Pero, sin una movilización popular en torno a este tema y con Rousseff enfrentándose a problemas mucho más acuciantes, esto parece altamente improbable. De momento no se ha fijado una fecha para que la Comisión de Agricultura vote la enmienda.

Algo que podría hacer que el lobby pro-GURTs se lo pensara dos veces y pospusiera la votación es la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático (COP21) que tendrá lugar en París en diciembre. En ella Brasil expresará su comprensible orgullo por el éxito en la reducción de la deforestación amazónica. El prestigio internacional que esto pueda otorgarle, sin embargo, podría verse contrarrestado por la censura internacional que recibirá si se convierte en el primer país del mundo en haber ratificado el CBD y sin embargo aprobado las GURTs.

Una posible estrategia: los representantes del lobby agrícola podrían esperar a que pase la COP21, haciendo aún más fácil aprobar la enmienda de semillas Terminator en el Congreso a principios de 2016.

 

Compártelo: