Burkina Faso: Efectos inesperados en el algodón transgénico llevan a la industria a abandonarlo

Imagen:
CIFOR

Desde que en el año 2009 Burkina Faso comenzó a utilizar algodón transgénico Bt, su calidad ha ido bajando, lo que ha conducido a disminuir los beneficios de su venta en el mercado internacional. Esto no debería haber pasado, puesto que el transgén Bt se insertó sobre variedades burkinesas productoras de algodón de alta calidad. Aún no se conoce el mecanismo por el que la inserción del transgén ha podido provocar cambios en estas características, y, según Dowd-Uribe y Schnurr (investigadores que han seguido el proceso) Monsanto no ha sabido dar una explicación.

Debido a estos incidentes, las empresas algodoneras burkinesas han decidido volver a utilizar cultivares convencionales (no transgénicos), eliminando la semilla de algodón transgénico para la temporada 2017/2018.

Título: 
Burkina Faso abandona el algodón transgénico Bt
Origen: 
GMWatch
Autor/a: 
Claire Robinson
Fecha: 
Viernes, 29 Enero, 2016

En un movimiento que podría ayudar a decidir el futuro de los cultivos transgénicos en África, Burkina Faso ha abandonado el algodón transgénico Bt. El país ha comenzado una retirada progresiva del cultivo, remitiéndose a la menor calidad de la fibra obtenida de las variedades transgénicas.

La historia de este gran fracaso de los OMG está documentada en un nuevo artículo1 de Brian Dowd-Uribe, Profesor Adjunto en el Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad de San Francisco y Matthew A. Schnurr, Profesor Adjunto en el Departamento de Desarrollo Internacional de la Universidad de Dalhousie. El documento aparece en la revista African Affairs, publicada por Oxford University Press, y describe el rápido declive de la producción de algodón de Burkina Faso tras la introducción del algodón transgénico Bt. En ese momento, el algodón burkinés era conocido por su alta calidad, producto de un exitoso programa de mejora vegetal (sin ingeniería genética) financiado por el gobierno francés y que duró 70 años.

El objetivo principal de este programa de mejora era conseguir cultivares bien adaptados a las condiciones de cultivo de África Occidental, y que tuvieran las características de calidad deseada, como un alto ratio de desmotado (el porcentaje de fibras de algodón aprovechables por cada kilo de algodón entregado a la planta procesadora) y fibras de longitud larga.

La adopción del algodón Bt transgénico provoca un descenso de la calidad

Cuando Burkina Faso comenzó a cultivar algodón transgénico Bt en los primeros ensayos de campo, según el documento antes citado, los funcionarios estaban satisfechos con su calidad, ya que se mantenían las características que hacían famoso al algodón burkinés.

En 2009 comenzó a comercializarse el algodón transgénico en Burkina Faso. Sin embargo, durante los primeros años de su comercialización los funcionarios burkineses empezaron a detectar bajadas en las longitudes de la fibra y los ratios de desmotado. Los empleados de Monsanto lo achacaron al estrés hídrico y otros problemas meteorológicos. Sin embargo, los problemas de calidad continuaron, y para la temporada 2013/2014 más de dos tercios de la cosecha del país fueron clasificados como fibra de baja calidad y longitud media, mientras que sólo un tercio conservaba la clasificación previa, longitud media-alta. El ratio de desmotado continúa muy por debajo del 42% conseguido por los cultivares no transgénicos.

Los autores del artículo concluyen que el descenso de la longitud de las fibras "ha dañado la reputación del algodón burkinés y disminuido su valor en el mercado internacional. Si esto se suma al descenso en la cantidad total producida debido al menor ratio de desmotado, las características inferiores de los cultivares Bt han comprometido la posición económica de las empresas algodoneras burkinesas."

La experiencia de Burkina Faso deja claro que centrarse en la producción no es el factor clave del éxito de un cultivo. La producción de Burkina Faso era alta - en la última temporada de cultivo se produjeron más de 700.000 toneladas de algodón, mientras que Mali, su país vecino, producía 500.000. Aun así, en pocos meses Mali había vendido toda su producción en el mercado internacional, mientras que la mayoría del producido por Burkina Faso seguía esperando a ser exportado. Un funcionario de alto rango se lamentaba, "¿De qué sirve ser el principal productor si no puedes ni vender tu algodón?"

Efectos inesperados del proceso de ingeniería genética

La historia del descenso de la calidad del algodón burkinés se relaciona con un problema de la ingeniería genética en general - el de los efectos pleiotrópicos, es decir, la influencia que el transgén insertado tiene sobre otros genes supuestamente no relacionados.

En teoría, como señala el documento de Dowd-Uribe y Schnurr, al insertar el gen Bt en el germoplasma burkinés el cultivo transgénico resultante debería haber sido idéntico a su parental en todo excepto por el rasgo insertado, que le otorgaría resistencia a insectos. Sin embargo, en realidad, el proceso por el que se insertó el rasgo Bt en la variedad local parece haber interferido con algunas de sus características más importantes. Los científicos de Monsanto "no saben explicar el mecanismo preciso por el que han aparecido estos problemas".

Las empresas algodoneras pierden la paciencia con Monsanto

Monsanto sigue intentando encontrar una solución al problema, incluyendo retrocruzar sus variedades Bt con un nuevo cultivar local. Mientras tanto, las empresas algodoneras de Burkina Faso han perdido la paciencia y han abordado el asunto ellas mismas. Dowd-Uribe y Schnurr explican: "Frustradas con la incapacidad de Monsanto para identificar y corregir estos descensos en la calidad, las empresas han puesto una fecha límite para abandonar el algodón Bt y volver a los cultivares burkineses convencionales."

Las empresas pretenden reducir la cantidad de semilla Bt en el mercado de un 53% en la temporada 2015/2016 a un 30% en la temporada 2016/2017, con el objetivo de volver completamente al algodón no transgénico para la temporada 2017/18. También están demandando 280 millones de dólares a Monsanto en compensación por las pérdidas debidas al descenso en la calidad desde 2010.

¿Dará África la espalda a los transgénicos?

Dowd-Uribe y Schnurr concluyen que la retirada progresiva del algodón transgénico en Burkina Faso podría hacer que se estancasen o incluso terminasen las negociaciones para adoptar el algodón transgénico en otros países africanos con circunstancias similares en cuanto a la calidad de su algodón.

Van más allá, añadiendo que el rechazo al algodón transgénico podría afectar a la confianza pública en los cultivos transgénicos en general por todo el continente, en un momento en el que muchos países africanos están debatiéndose sobre si aceptar o no esta tecnología.

  • 1. Dowd-Uribe B and Schnurr MA (2016). Briefing: Burkina Faso’s reversal on genetically modified cotton and the implications for Africa. African Affairs 1–12. Publicado online por primera vez: 4 de enero de 2016 http://afraf.oxfordjournals.org/content/early/2016/01/04/afraf.adv063.extract

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