Campaña europea: ¡No a las patentes en la cerveza!

Imagen:
Martin Garrido

Las patentes sobre la vida son un tema enormemente controvertido que sólo ha tenido sentido en las últimas décadas: desde que la propiedad común - los recursos genéticos mundiales - y la propiedad privada - fondos de investigación de las empresas dedicadas a la mejora genética de microorganismos, plantas y animales - entraron en conflicto. Antes de mediados del siglo XX la tarea de la mejora genética había residido fundamentalmente en las comunidades campesinas o (más recientemente) en las universidades e instituciones públicas, y se entendía que los recursos genéticos mejorados eran de propiedad común y que cualquiera tenía derecho a aprovecharlos, comerciar con ellos (más bien con los productos a los que daban lugar) y por supuesto continuar con la labor de mejora.

Sin embargo, los derechos que puede reclamar un mejorador cuando obtiene una característica nueva se han visto muy reforzados con la legislación de las últimas décadas: aunque las facilidades y el ámbito de aplicación de la patente son máximos cuando se trata de una variedad obtenida mediante ingeniería genética también se ha permitido la patente de organismos obtenidos mediante otras técnicas.

El caso que trata esta nota de prensa es especialmente complicado, porque trata sobre la mutagénesis aleatoria: una serie de técnicas que comenzaron a aplicarse a partir de mediados del s.XX y que consisten en exponer a las semillas (en el caso de plantas) a radiación o productos químicos para así producir en ellas mutaciones al azar, y estudiar después si alguna de las mutaciones obtenidas aporta una característica de interés. Esta técnica está reconocida por la UE como "modificación genética", es decir, que no sería puramente "mejora vegetal convencional", aunque tampoco es "transgénesis", puesto que no hay una transferencia de genes, pero en su legislación de 2001 consideró que no era necesario regularla como tal. Por tanto, las variedades obtenidas mediante esta técnica se comercializan sin realizar análisis ni controles especiales - si eso ha sido un error o no, sólo podremos saberlo en el futuro.

En este caso, Carlsberg y Heineken han solicitado patentar un tipo de cebada mejorada mediante mutagénesis aleatoria que facilita el proceso de producción y conservación de la cerveza. Esta patente les permite no sólo comercializar la variedad en exclusiva, sino bloquear el que otros mejoradores puedan trabajar con ella para obtener variedades aún mejores. Esto no sólo se extiende a la variedad concreta que ellos han obtenido, sino a cualquier otra que presente las mismas características: es decir, que si otra empresa o agricultor investigase por su cuenta y obtuviese otra variedad que "hiciese lo mismo" tampoco podría comercializarla o investigar con ella sin el permiso de estas dos empresas.

A continuación reproducimos la traducción de esta nota de prensa.

Título: 
Paremos las patentes en la cerveza - ¡Necesitamos prohibiciones efectivas en la Ley Europea de Patentes!
Origen: 
No Patents on Seeds
Fecha: 
Miércoles, 15 Marzo, 2017

15 de marzo de 2017 / 32 organizaciones de la sociedad civil comienzan hoy una petición pública a los políticos para exigir que se implementen prohibiciones efectivas que detengan la obtención de patentes en plantas y animales obtenidos mediante mejora convencional. La protesta se centra en las patentes otorgadas por la Oficina Europea de Patentes (EPO) en 2016 (EP2384110, EP2373154 and EP2575433) a las empresas cerveceras Carlsberg y Heineken. En ellas solicitan la patente sobre un tipo de cebada obtenida mediante mejora convencional, su utilización para la producción de cerveza y la cerveza así producida. Sin embargo, las patentes se basan en provocar mutaciones aleatorias en el genoma de la planta. Muy recientemente la Comisión Europea y los Estados Miembros de la UE han dejado muy claro que no está permitida la obtención de patentes sobre plantas y animales obtenidos mediante mejora convencional. Sin embargo, la EPO quiere seguir otorgando patentes a mutaciones aleatorias. En este momento las organizaciones de la sociedad civil están pidiendo a los políticos que se aseguren de que se corrigen los agujeros legales existentes en la ley.

Se supone que la cebada patentada simplificará y abaratará la producción de cerveza, y supuestamente esta cerveza también se conservará durante más tiempo. Estas dos empresas se beneficiarán doblemente - al vender la cerveza y al cultivar la cebada. Mientras tanto pueden evitar que otros sigan obteniendo mejores variedades de cebada, además de extender su control del mercado - en perjuicio de agricultores, mejoradores vegetales, otros fabricantes de cerveza y consumidores.

"Si basta con provocar mutaciones aleatorias en el genoma de las plantas para registrar la cebada o la cerveza como inventos hay algo que va muy mal en todo el sistema de patentes. Los políticos deben actuar para detener estas patentes y dejar claro que los intereses de los consumidores están por delante de los de las grandes empresas," dice Erling Frederiksen de Amigos de la Tierra Dinamarca.

La EPO pretende seguir otorgando patentes sobre plantas y animales en el futuro si se detectan o provocan mutaciones aleatorias. En el sector de la mejora convencional cerca de la mitad de las patentes obtenidas se basan en estas "invenciones aleatorias".

"Si se permite la patente de plantas y animales que hereden mutaciones aleatorias, la prohibición de las patentes en mejora convencional seguirá sin ser efectiva. Necesitamos urgentemente acción política y claridad legal," dice Ruth Tippe de "No Patents on Life!". "Nuestros estudios muestran que este tipo de patentes representan una gran parte de las que se han otorgado en cuanto a mejora convencional."

Las patentes no sólo cubren la cebada, el proceso de producción y la cerveza en sí, sino también todas las plantas de cebada con las características que describe la patente, independientemente de cómo se hayan obtenido. Es por esto que las organizaciones solicitan que se restrinja el ámbito de estas patentes: "Según las prácticas actuales de la EPO, las empresas que patentan plantas o animales obtenidos mediante ingeniería genética pueden alegar también que cualquier otra planta o animal que presente las mismas características es una invención suya, aunque estas características ocurran en la naturaleza o se hayan obtenido mediante métodos de mejora convencional," expone Cristoph Then, de la coalición "No Patents on Seeds!". "Si no se marcan límites legales que restrinjan el ámbito de las patentes, la EPO y las grandes empresas seguirán siendo capaces de esquivar la prohibición de las patentes sobre plantas y animales."

Las organizaciones advierten de que la EPO tiene sus propios intereses y que en el pasado ha intentado burlar varias veces la prohibición de otorgar patentes sobre seres vivos. Solicitan a los políticos que no permitan que la EPO decida en solitario cómo interpretar las prohibiciones de la ley de patentes.

Estas son las organizaciones que lanzan la petición: Arbeitsgemeinschaft bäuerliche Landwirtschaft (AbL, Alemania), Arbeitsgemeinschaft der Umweltbeauftragten der Gliedkirchen in der EKD (AGU, Alemania) Arche Noah (Austria), Bioland (Alemania), Bund für Umwelt und Naturschutz Deutschland (BUND) y Bund Naturschutz in Bayern (BN) (Alemania), Bund Ökologische Lebensmittelwirtschaft (BÖLW, Alemania), Bundesverband Naturkost Naturwaren (BNN, Alemania), Die freien Bäcker, FIAN (Alemania), Frosamlerne (Dinamarca), Gen-ethisches Netzwerk (Alemania), Katholische Landvolkbewegung Deutschland (KLB, Alemania), Kultursaat e.V. (Alemania), Landesforeningen Praktisk Økologi (Dinamarca), IG Nachbau (Alemania), IG Saatgut (Alemania), NOAH – Friends of the Earth (Dinamarca), No Patents on Life! (Alemania), No Patents on Seeds! (Europa), Plataforma Transgénicos Fora (Portugal), ProSpecieRara (Suiza), PublicEye (Suiza), Sambucus (Alemania), Save or Seeds (SOS, Alemania), SLOW (Dinamarca), Slow Food Germany, Swissaid (Suiza), Umweltinstitut München (Alemania), Verband Katholisches Landvolk e. V. (Alemania), Zivilcourage (Alemania).

La petición busca asegurar que los gobiernos europeos utilicen su poder en el Consejo Administrativo de la EPO para garantizar la claridad legal y la certeza en cuanto a prohibiciones en la ley de patentes. El Consejo Administrativo, que representa a los 38 Estados Contratantes de la Organización Europea de Patentes, se reunirá en Münich hoy y mañana. Sin embargo, no se espera que alcancen conclusiones definitivas antes de su siguiente reunión, en junio de 2017.

Contacto y más información:

Austria: Katherine Dolan, Arche Noah, Austria, teléfono: +43 (0) 676 557 4408, katherine.dolan@arche-noah.at

Dinamarca: Erling Frederiksen, Amigos de la Tierra Dinamarca, teléfono: + 45 28212989, erling.frederiksen@gmail.com

Alemania: Christoph Then, No Patents on Seeds, teléfono: +49 (0) 151 54638040, info@no-patents-on-seeds.org

Portugal: Teresa Rodriguez, Plataforma Transgénicos Fora, teliciabel@gmail.com

Suiza: François Meienberg, PublicEye, teléfono +41 44 277 70 04, francois.meienberg@publiceye.ch

Petición pública: www.no-patents-on-beer.org

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