Científico dice que si Monsanto puede demostrar que se equivoca, les dará un edificio de 10 millones de dólares

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En su entrevista con Patch.com, el Dr Ayyadurai dijo que si Monsanto puede refutar su afirmación de que "no existen estándares para la evaluación de seguridad" de los OMG, le dará a la empresa un edificio de 10 millones de dólares que tiene en Cambridge, Massachussets. 

El Dr. Ayyadurai es el autor principal de cuatro artículos científicos que, desde el punto de vista de la biología computacional de sistemas, analizaban los efectos del proceso de ingeniería genética sobre vías metabólicas clave para la fisiología vegetal. Sus resultados predecían que una sustancia carcinogénica, el formaldehído, podría acumularse en las plantas de soja transgénica, con la consiguiente depleción del antioxidante glutatión, lo cual no ocurriría en las plantas no transgénicas.

A continuación reproducimos la traducción al castellano de la entrevista que el Dr. Ayyadurai ofreció en exclusiva para GMWatch.
 

 

Título: 
Científico reta a Monsanto a demostrar que existen estándares para evaluar la seguridad de los transgénicos
Origen: 
GMWatch
Autor/a: 
Claire Robinson
Fecha: 
Lunes, 9 Noviembre, 2015

Si la empresa puede refutar la afirmación de Shiva Ayyadurai de que "no existen estándares para la evaluación de seguridad" de los OMG, les dará un edificio de 10 millones de dólares - entrevista exclusiva para GMWatch.

GMWatch ha recibido varias preguntas sobre el desafío que el biólogo de sistemas Dr Shiva Ayyadurai ha lanzado a Monsanto. En su entrevista con Patch.com, el Dr Ayyadurai dijo que si Monsanto puede refutar su afirmación de que "no existen estándares para la evaluación de seguridad" de los OMG, le dará a la empresa un edificio de 10 millones de dólares que tiene en Cambridge, Massachussets. 

El Dr. Ayyadurai es el autor principal de cuatro artículos científicos que, desde el punto de vista de la biología computacional de sistemas, analizaban los efectos del proceso de ingeniería genética sobre vías metabólicas clave para la fisiología vegetal. Sus resultados predecían que una sustancia carcinogénica, el formaldehído, podría acumularse en las plantas de soja transgénica, con la consiguiente depleción del antioxidante glutatión, lo cual no ocurriría en las plantas no transgénicas.

Le hemos pedido al Dr. Ayyadurai que nos cuente más sobre su reto a Monsanto.


GMW: Has dicho que "No hay estándares de seguridad para evaluar los transgénicos", pero aquí en Europa sí que tenemos evaluaciones de seguridad, aunque sean débiles.

Dr. Ayyadurai: Me refiero a estándares para evaluar la diferencia o equivalencia material de los transgénicos respecto al material no transgénico. Se suele utilizar una supuesta falta de diferencias para afirmar que los OMG son "sustancialmente equivalentes" a los alimentos convencionales, y por tanto seguros, pero no existen criterios objetivos mediante los que medir esta equivalencia o diferencia. Esto se explica en la conclusión de mi artículo, "¿Acumulan los OMG formaldehído, desequilibrando los sistemas moleculares? La biología de sistemas podría aportar respuestas".

GMW: ¿Crees que hace falta que dejes más claro a Monsanto lo que quieres decir? Si no, podrían citar los criterios de la evaluación de seguridad de cualquiera de los países en los que existen, y pedirte que les des el edificio de diez millones de dólares.

Dr. Ayyadurai: Creo que en el contexto de la investigación que hemos llevado a cabo está bastante claro de qué estamos hablando. Estamos hablando de estándares, no "requisitos". Un estándar aporta protocolos, procesos y procedimientos rigurosos: por ejemplo, qué ingredientes deberían estar presentes en el suelo y qué tipo de ensayo químico debería llevarse a cabo para medir si un transgénico es "materialmente diferente" de, o "sustancialmente equivalente" a, su equivalente no transgénico. Lo que es más importante, cualquier laboratorio independiente debería ser capaz de implementar esos estándares para que los resultados fueran reproducibles en cualquier lugar, no sólo a puerta cerrada en Monsanto o en el laboratorio de un profesor de universidad al que financian.

GMW: Tus artículos utilizan la biología computacional de sistemas para predecir que podría acumularse formaldehído en las plantas de soja transgénica. ¿Por qué no las analizaste para ver si se cumplía la predicción?

Dr Ayyadurai: Hay un aspecto importante en relación a esta pregunta, y es que nuestras predicciones no son "sólo un modelo" matemático que nos hayamos inventado, es un análisis que se basa en recopilar datos sobre interacciones entre vías metabólicas procedentes de 6.497 experimentos reales en laboratorio, en 184 instituciones de 23 países. La metodología de la biología de sistemas integra todas estas interacciones para desarrollar una comprensión sistémica de los efectos de la modificación genética. 

Desde luego que queremos hacer experimentos que validen estas predicciones, pero es algo que resulta complicado. En primer lugar, como explicamos en el artículo, es difícil acceder a los materiales para investigar - el cultivo transgénico y no transgénico cultivados uno al lado del otro en las mismas condiciones - de una forma objetiva e independiente pero cumpliendo la ley. Ahora mismo estamos intentando conseguir las muestras. La segunda razón es que, dada la situación actual, cualquier experimento que lleven a cabo tanto los defensores como los detractores de los transgénicos será puesto en duda, dado que no se han fijado unos estándares respecto a los que guiarse para comparar un transgénico con su equivalente no transgénico.   

GMW: ¿Este reto a Monsanto no será una especie de maniobra publicitaria?

Dr. Ayyadurai: La diferencia o equivalencia entre un transgénico y su equivalente no transgénico va al centro de la cuestión de la seguridad de los OMG. Este reto pretende sacar el tema a la luz para ayudar a que el público y los científicos lo vean con claridad. En todo caso serían maniobras publicitarias el que Monsanto haya estado pagando a investigadores públicos mientras gastaba decenas de millones de dólares en anuncios para lavarnos el cerebro con imágenes preciosas de niños africanos e indios correteando por campos de flores y demás..., para hacernos creer que los transgénicos son seguros mientras manipulan a los medios de comunicación, que afirman que existen unos estándares de seguridad y que organizaciones como la FDA estadounidense han analizado los transgénicos que hay en el mercado y han determinado que son seguros. Esto no es cierto; de ahí que lance el desafío.

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