Científicos de la USDA denuncian censura de sus investigaciones

Imagen:
Japan Expert Na

La USDA es el Departamento de Agricultura estadounidense, que ha sido siempre un firme defensor del modelo agrícola basado en grandes superficies de monocultivo de semillas transgénicas y utilización de pesticidas. Recientemente, diez de sus científicos han denunciado que sus estudios, al cuestionar este modelo, habían sido censurados o "diluidos". El más visible ha sido Jonathan Lundgren, cuyo caso ha relatado en detalle el Washington Post la semana pasada.

La organización Food & Water Watch recoge también la noticia, aunque sin entrar en tantos matices como el Post.

Título: 
¿Censura la USDA los estudios que no favorecen a Monsanto?
Origen: 
Food & Water Watch
Fecha: 
Miércoles, 9 Marzo, 2016

El fin de semana pasado, el Washington Post publicada en portada un artículo sobre las denuncias crecientes de censura científica en la USDA, a menudo para contentar a empresas agrícolas con gran poder político como Monsanto.

Como lo oyes: cuando científicos independientes que trabajan para el gobierno obtienen datos que amenazan a las grandes multinacionales agrícolas, la USDA - al menos según 10 de estos científicos - censura los resultados, diluye sus conclusiones y castiga a los investigadores.

La cara más visible de esta denuncia es el investigador de la USDA Jonathan Lundgren, cuyo trabajo pone de manifiesto cómo el modelo agroindustrial, incluida la expansión del uso de pesticidas debido a la producción de transgénicos, está amenazando el modelo de negocio de las empresas que los comercializan, como Monsanto.

Y un problema para Monsanto significa un problema para la USDA,

debido a la fina línea que separa a las grandes multinacionales agrícolas de la USDA. La industria biotecnológica invierte cientos de millones de dólares en política, ya sea mediante contribuciones a las campañas de los candidatos o a las acciones de lobby. Esto influye sobre aquellos a quienes elegimos para hacer las leyes - y a quiénes ponen estos líderes electos en los puestos importantes, como el Secretario de Agricultura de la USDA Tom Vilsack, un defensor acérrimo de los transgénicos. Otro ejemplo es el de Roger Beachy, relacionado con Monsanto y también defensor de los transgénicos quien, hasta hace poco, dirigía el principal organismo de financiación de la investigación de la USDA.

En este contexto, las alegaciones de que algunos investigadores están teniendo dificultades para sacar adelante investigaciones que podrían causar problemas a las grandes empresas agroquímicas no resultan muy sorprendentes. El Dr. Lundgren señala que fue amonestado por la USDA, entre otras cosas, por dar una presentación ante la Academia Nacional de las Ciencias (NAS) sin haber hecho el papeleo necesario. Como relata el Washington Post, cuando otros investigadores han cometido pecados burocráticos similares, no se les ha sancionado.

En un vídeo de la presentación de Lundgren este habla de los cultivos Bt, transgénicos diseñados para producir un insecticida, lo cual según la industria afirma una y otra vez se supone limita la cantidad de insecticida utilizado. Lundgren y otros cuantos científicos están haciendo lo impensable - investigar de forma independiente y publicar sus resultados. Estos muestran que con la utilización generalizada de maíz transgénico muchas partes del país han terminado por tratar un área mayor con insecticidas, y no menor - incluyendo un tipo de insecticidas especialmente tóxicos llamados neonicotinoides, relacionados con varios problemas medioambientales, entre ellos el declive de las poblaciones de abejas.

Este modelo agrícola - grandes superficies de monocultivo de maíz transgénico tratado con insecticidas - está roto, fue lo que le faltó decir a Lundgren ante la NAS: "La pregunta no debería ser si podemos cultivar sin necesidad de insecticidas, sino qué es lo que va a pasar como no lo consigamos."

A continuación describió la experiencia de cuatro productores experimentados de cultivos para la exportación que habían abandonado el uso de insecticidas y, en uno de los casos, fertilizante sintético, sustituyendo estos costosos insumos por abonos verdes, rotaciones de cultivo, aumento de la biodiversidad y reducción de las parcelas utilizadas. Estas medidas aumentaron el rendimiento de los cultivos, incluida la producción.

Este tipo de prácticas supone una gran amenaza para las grandes empresas agroquímicas, que dependen de que los agricultores compren cada año semillas transgénicas, fertilizantes y pesticidas. Y por lo visto este es el pecado capital de Lundgren, defender un modelo de agricultura basado en el sentido común que afecta a las ganancias de empresas como Monsanto.

La postura de la USDA de que el Dr. Lundgren es un renegado podría resultar más creíble si fuera el único en sonar la alarma. Sin embargo, no lo es. Otros nueve investigadores de la USDA han presentado denuncias similares. Y, según el inspector general de la USDA, el teléfono designado para estos fines en su oficina sigue recibiendo "un volumen significativo" de nuevas denuncias.

Compártelo: