Colombia: coca, lucha antidrogas y glifosato

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A. Davey

Durante quince años, una de las actuaciones enmarcadas en la lucha estadounidense contra las drogas ha sido la destrucción de cultivos de coca en Colombia con fumigaciones aéreas de glifosato. Esta práctica se frenó en 2015, cuando la IARC (Agencia de la Organización Mundial de la Salud que investiga el cáncer) clasificaba el glifosato como "probablemente carcinogénico". Las aplicaciones aéreas implican que el glifosato no sólo cae sobre los cultivos de coca, sino también sobre otros cultivos de los alrededores, sobre la vegetación silvestre, fuentes de agua, personas, etc.

Según algunos, las fumigaciones constantes con glifosato han llevado a la aparición de variedades de coca tolerantes a este herbicida (como la llamada Boliviana Negra). Por razones evidentes, es difícil encontrar fuentes fiables que respalden este dato, aunque no sería descabellado: en otros lugares, la aplicación de grandes cantidades de glifosato ha llevado a que otras especies desarrollen resistencia a este herbicida simplemente debido a la selección natural (aquellas plantas en las que aparece una mutación que les permite tolerar las aplicaciones se reproducen preferentemente, y dejan de poder controlarse con el herbicida).

El gobierno colombiano ha anunciado en estos días que se retomarán las fumigaciones de coca con glifosato, aunque en este caso no se hará desde el aire. Es previsible que esta decisión desate una nueva polémica en el país, ya que las fumigaciones de los cultivos de coca son también un punto importante en las negociaciones de paz con las FARC.

Título: 
Colombia reinicia las controvertidas fumigaciones de coca con glifosato
Origen: 
TeleSur TV
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Fecha: 
Miércoles, 11 Enero, 2017

En el año 2015 Colombia se convirtió en el último país del mundo en suspender las fumigaciones de cultivos de coca con glifosato, después de 15 años.

Ahora Colombia ha vuelto a dar comienzo a las fumigaciones, según anunciaba el gobierno el pasado miércoles, después de que se suspendiera esta práctica en 2015 debido a la preocupación sobre sus efectos para la salud y el medio ambiente.

Las fumigaciones comenzaron el pasado 2 de enero, declaraba el Ministro de Defensa Luis Carlos Villegas en una rueda de prensa, y añadía que la aplicación del controvertido herbicida producido por Monsanto se centra en la provincia de Catatumbo, en el norte, y las provincias de Nariño y Putumayo, en el sureste. A diferencia de las fumigaciones anteriores, realizadas desde el aire, los nuevos planes de erradicación de coca se basan en aplicaciones manuales desde tierra. 

El programa de fumigaciones puesto en marcha en 1994 fue durante años sagrado para los funcionarios colombianos, que aceptaron de buena gana los miles de millones de dólares que Washington enviaba para fumigar zonas agrícolas distribuidas por el medio rural de todo el país - lo que a menudo suponía que el herbicida cayera sobre todo tipo de cultivos - despojando a los campesinos de su medio de vida.

Sin embargo, después de que la Organización Mundial de la Salud advirtiese en marzo de 2015 de que el glifosato era "probablemente carcinogénico" el gabinete de Santos suspendió todas las fumigaciones aéreas. Colombia se convirtió en el último país del mundo en suspender las fumigaciones aéreas de glifosato, después de 15 años de uso.

Sin embargo, sectores de la derecha opuestos también al proceso de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han estado ejerciendo presión al gobierno para que retome esta práctica desde que se suspendió.

Quienes se muestran críticos con las fumigaciones aéreas sostienen que el producto de Monsanto no sólo resulta peligroso para la salud de la población, al contaminar las fuentes de agua y los cultivos vecinos, sino que también resulta inútil para limitar la expansión de los cultivos de coca a largo plazo.

El Fiscal General de Colombia Nestor Humberto Martínez desató la polémica en el país el pasado mes de septiembre al instar al gobierno a reiniciar las fumigaciones aéreas de cultivos de coca, argumentando que en los últimos cuatro años se había duplicado la reaparición de cultivos ilícitos.

En ese momento tanto el ministerio de Sanidad como el de Justicia rechazaron la medida.

El Ministro de Justicia, Jorge Londoño Ulloa, declaró ante los periodistas que 2007 había sido el año de mayor cantidad de cultivos ilícitos de coca, a pesar de las fumigaciones aéreas constantes.

También puso de relieve que sería jurídicamente imposible implementar de nuevo esta medida, dado que el tribunal constitucional de Colombia había respaldado la decisión del gobierno en una sentencia histórica.

Además, la suspensión de las fumigaciones aéreas ha sido un punto central en las negociaciones de paz entre las FARC y el gobierno, que también subraya la importancia de los programas de sustitución de cultivos para ayudar a los agricultores a pasar de los cultivos ilegales a otro tipo de productos. 

Sin embargo, el gobierno colombiano ha reiniciado la fumigación y EEUU continúa presionando, dado su fuerte apoyo a las fumigaciones aéreas por razones tanto políticas como económicas.

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