Contaminación en Suiza por colza transgénica canadiense

Imagen:
Tinfrey

En 2012 se descubrió la existencia en Suiza de un tipo de colza transgénica tolerante a glifosato, cuyo cultivo e importación estaban prohibidos en el país. Tres años después, se ha descubierto que la contaminación provenía de impurezas presentes en cargas de trigo que provenían de Canadá. Este artículo de Inf'OGM describe cómo se llegó a esta conclusión.

Título: 
Suiza - Semillas viables de colza transgénica importadas entre el trigo canadiense
Origen: 
Inf'OGM
Autor/a: 
Cristophe Noisette
Fecha: 
Martes, 1 Septiembre, 2015

En 2012 se descubría, en la región de Basilea, la presencia de colza modificada genéticamente (GT73, resistente al herbicida Roundup), siempre en los alrededores de la zona portuaria y las vías férreas. Esta colza transgénica es ilegal en territorio suizo, tanto su cultivo como su importación para alimentación humana y animal. Tres años después, un grupo de investigadores suizos muestran cómo esta colza proviene de las importaciones de trigo canadiense.

Los investigadores de Biome, una agencia de especialistas en medio ambiente, han analizado 136 plantas, de las cuáles se ha revelado que 29 eran transgénicas. Como señalan en su nota de prensa,1"la colza transgénica ha sido introducida en el medio tras su descarga procedente de barcos o trenes de mercancías". Greenpeace ha remitido muestras de esta contaminación a las autoridades de Bâle-Ville y de Bâle-Campagne.
Este nuevo episodio de contaminación a gran escala demuestra, una vez más, que la colza es una planta cuya diseminación en el medio resulta prácticamente imposible de controlar. Los investigadores subrayan, en efecto: "la colza es polinizada por insectos, que pueden transportar el polen a varios kilómetros; sus semillas son muy pequeñas y se dispersan muy fácilmente, conservando su capacidad de germinación durante diez años; la colza puede cruzarse con varias especies silvestres diferentes emparentadas, como la mostaza castaña (Brassica juncea) o la rabaniza (Raphanus raphanistrum) ", lo que hace posible la dispersion del transgen en la flora silvestre.
Tras la revelación de esta contaminación, Greenpeace y la asociación StopOGM exigen "a los importadores que refuercen sus controles de calidad en la importación de semillas, forrajes y productos alimenticios. Los puertos del Rin suizos y las autoridades cantonales deben asímismo revisar sus medidas de vigilancia ambiental para garantizar que la colza transgénica no volverá a aparecer en los terrenos bajo su responsabilidad. Los costes que supone mantener el medio libre de OMG son soportados por toda la comunidad, incluso cuando una gran mayoría de la población se opone firmemente a la producción transgénica, como han demostrado los sondeos y votaciones en numerosas ocasiones. A fin de cuentas, el responsable de todos los casos de contaminación con colza transgénica en el mundo es el productor de la colza GT73, es decir, Monsanto. Greenpeace examina en la actualidad las posibilidades de hacer que Monsanto "se enfrente a sus responsabilidades".

El trigo canadiense: vector de la contaminación

El 25 de junio de 2015, cuatro investigadores suizos publicaban en la revista Environmental Science and Pollution Research2 un artículo que describía la presencia de esta colza modificada genéticamente en Suiza. Señalaban que el puerto del Rin en basilea era uno de los puertos de entrada de trigo duro a Suiza, y que en 2010 y 2013, « el 19% de todo el trigo importado a Suiza procedía de Canadá ». Y que en Canadá « el 90% de la colza cultivada era genéticamente modificada ». Partieron por tanto de la hipótesis de que estas impurezas de colza podían provenir de las importaciones de trigo. Para verificar esta hipótesis, analizaron las pilas de desechos recogidos durante la limpieza mecánica del trigo canadiense en dos molinos suizos, Jewa (Wildegg) y Swissmill (Zurich). No solamente encontraron colza, sino colza capaz de germinar (con una tasa de germinación estimada de entre el 16 y el 34%) y transgénica en un porcentaje de entre el 47 y el 67%. También establecieron que había una media de un 0,005% de colza en el trigo importado. Subiendo por la cadena de causalidades, también establecieron que estas impurezas provenían de una rotación de cultivos muy extendida al otro lado del Atlántico, como recomienda el Canola Council of Canada (Consejo de la colza de Canadá). La colza, una planta de pequeñas semillas de las cuales una parte cae al suelo tras su recogida, reaparece fácilmente de un año para otro.

Suiza importó, entre 2010 y 2013, 77.512 toneladas de trigo al año. Los investigadores estiman por tanto que Suiza ha importado varias decenas de millones de semillas de colza transgénica viables...
El hecho de que esta colza transgénica haya desembarcado en este país a través del trigo explica que su presencia no haya sido detectada. Dado que, en primer lugar, no existe trigo transgénico, por lo que las importaciones de trigo no suelen someterse a análisis por PCR; y en segundo lugar, la limpieza mecánica del trigo elimina también las impurezas.

  • 1. http://www.stopogm.ch/2266
  • 2. Schulze & al., "Low level impurities in imported wheat are a likely source of feral transgenic oilseed rape (Brassica napus L.) in Switzerland", Environ Sci Pollut Res, 2015, http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26109224

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