Los OMG vistos desde otras culturas - el caso de la tribu Yurok

Imagen:
Lynn Friedman

A menudo nos centramos en nuestra visión particular (a uno y otro lado) sobre los OMG y otros aspectos que atañen al medio ambiente; sin embargo, otras culturas conciben el mundo y la relación con la naturaleza de una forma totalmente distinta a la nuestra, y los objetivos comunes pueden partir de premisas completamente diferentes. Algunas tribus nativas norteamericanas constituyen fuertes bastiones de la protección medioambiental en este y otros frentes.

En un movimiento reciente los Yurok, valiéndose de la potestad legal especial de las reservas indígenas norteamericanas, han aprobado una ley de restricción del cultivo y crianza de organismos modificados genéticamente en su territorio. A diferencia de otras Zonas Libres de OMG, esta declaración pasa del posicionamiento político a la capacidad real de procesar a quienes incumplan la legislación. 

Título: 
Estados Unidos - Los indios Yurok prohíben los OMG en su territorio
Origen: 
Inf'OGM
Fecha: 
Miércoles, 27 Enero, 2016

Los indios Yurok (en California) adoptaron en noviembre de 2015 una ordenanza que prohíbe el cultivo de plantas modificadas genéticamente y la cría de salmón transgénico, siendo el salmón un animal de gran importancia en su cultura. Los Yurok poseen una autonomía política real en el territorio de la reserva, y esta ordenanza puede efectivamente permitir llevar a juicio a todo aquel que no respete la prohibición. Otras tribus amerindias ya se opusieron a los OMG en su territorio, a las patentes sobre organismos vivos.

La autorización de salmón transgénico ha sido "la gota que colmó el vaso" para los indios Yurok. Denominados a veces el "pueblo del salmón"1, y con una población de unos 5000 miembros, esta tribu amerindia cuyo territorio se sitúa en el estado de California adoptó el 10 de diciembre de 2015, por unanimidad, una ordenanza que prohíbe el cultivo, la cría, la diseminación y la reproducción de organismos modificados genéticamente en su territorio. Esta ordenanza hace, por tanto, de su reserva (ver "Sobre las reservas indias en EEUU") una "zona sin OMG", con la intención de proteger el animal totémico de la tribu de la misma forma en que los navajos quisieron proteger el maíz, su planta sagrada.
La relación entre los Yurok, el río y los salmones se remonta a la noche de los tiempos. Como especifica la nota de prensa que acompaña a la ordenanza, "la tribu tiene un interés vital en la viabilidad y supervivencia de las especies de salmón salvaje y nativo del río Klamath, así como de todos los otros recursos alimentarios tradicionales.
Sea del salmón o del maíz, en los dos casos, la modificación genética en laboratorio y la apropiación por medio de patentes se han percibido como un atentado directo a su identidad. Los OMG no suponen únicamente una cuestión de riesgos sanitarios o ambientales: su rechazo también puede apoyarse en el respeto a la diversidad cultural. Modificar el salmón no es un acto cualquiera para los Yurok, que pretenden continuar defendiendo su manera de estar en el mundo, de concebir el mundo.

Sobre las reservas indias en Estados Unidos

La reserva de los Yurok se sitúa en los condados californianos de Humbold y de Del Norte. Tienen una extensión de 255 kilómetros cuadrados, a lo largo del río Klamath, especialmente rico en salmones. Los Yurok son una población pobre: el 80% vive bajo el umbral de la pobreza. Según el censo de 2000, la población Yurok en California cuenta con 4.413 individuos, con un total de 5.793 por todo EEUU. Se trata aun así del grupo de amerindios más importante de California.
Según la oficina de asuntos indios, hay 277.000 kilómetros cuadrados (algo más del 2% del territorio estadounidense) prestados por los EEUU a las tribus nativas. Esta superficie se encuentra repartida en 326 reservas. La más grande es la de los Navajos (64.000 kilómetros cuadrados), repartida en tres estados: Arizona, Nuevo México y Utah; y la más pequeña es una parcela situada en California en poco más de 5.300 metros cuadrados, que acoge el cementerio de la tribu Pit River.
Existen unas 550 tribus reconocidas. No todas las tribus tienen una reserva, y algunas reservas se reparten entre varias tribus.

Por una "Tierra-madre" con buena salud

Aunque los territorios de las reservas indias tan sólo son "prestadas" a sus ocupantes, y continúan siendo por tanto propiedad de los Estados según la ley estadounidense, los nativos mantienen una autonomía considerable. En efecto, la web de la oficina de asuntos indios (BIA) precisa que la legislación estadounidense otorga poderes particulares a los habitantes de las reservas. Estas se ven generalmente exentas de la jurisdicción de los estados (incluida la fiscalidad). De esta forma las tribus tienen el derecho de formar sus propias gobiernos, de hacer aplicar sus propias leyes civiles y penales, de regir los impuestos, de establecer y determinar la ciudadanía tribal y de excluir a personas de los territorios de la tribu. No obstante, sí deben someterse a ciertas leyes federales, especialmente en materias relacionadas con la criminalidad. El Tribunal supremo estadounidense precisaba en 1981 que una "tribu puede asimismo conservar el poder inherente de ejercer una autoridad civil sobre la conducta de personas no-indias en los territorios pertenecientes a la reserva, cuando su comportamiento amenace o guarde un efecto directo sobre la integridad política, la seguridad económica, la salud o el bienestar de la tribu"2. Dicho esto, como señaló la investigadora Angela Riley, pocas tribus han adoptado las medidas jurídicas para proteger sus recursos genéticos o sus conocimientos tradicionales.

Los Yurok se dotaron también de una Constitución el 24 de noviembre de 1993, así como de un tribunal. Esta ordenanza del 10 de diciembre se inscribe en la lógica de manejar su propio destino. Así, incluso si, como nos precisa "Indian Land Tenure Foundation", "una persona no india puede alquilar terrenos en la reserva y practicar allí la agricultura, el Consejo de los Yurok tiene el poder de impedir que se cultiven plantas modificadas genéticamente en los territorios prestados". En efecto, no se trata de una declaración sino de una ordenanza. No respetar esta prohibición podrá dar lugar al procesamiento ante el Tribunal Yurok.

El salmón transgénico no es la única amenaza que pesa sobre este ecosistema y sus especies sagradas. Después de varios años de la sequía que azota la región la temperatura del agua ha subido, lo que favorece el desarrollo de patógenos del salmón (como Ichthyophthirius multifiliis). Los indios señalan también un aumento importante de las algas tóxicas ligadas a las actividades agrícolas intensivas y a presas hidroeléctricas antiguas. Resultados: muerte en masa de los peces...

Esta ordenanza busca proteger el territorio y los recursos naturales tradicionales. En efecto los Yurok estiman que es su responsabilidad hacer lo que sea necesario para proteger las plantas y animales salvajes, no solamente por tratarse de su alimentación y medicinas, sino porque la cosmogonía amerindia asocia el bienestar de la Tierra Madre con la salud espiritual, cultural y física de hombres y mujeres. Oponerse a los OMG es por tanto, para ellos, una necesidad. Creen especialmente que el sistema "OMG" es intrínsecamente dependiente de la utilización de herbicidas, pesticidas y antibióticos, y que sus productos no sólo amenazan la seguridad alimentaria sino el vínculo profundo y sagrado que les une a ese territorio y ese río. Así, uno de los jueces del Tribunal Yurok, Yurok Abby Abinanti, señala en el mismo comunicado de prensa que "cultivar plantas a partir de semillas naturales y tradicionales es un derecho inherente y soberano del Pueblo Yurok", como se ha hecho siempre, "desde tiempos inmemoriales".

No es la primera vez que los Yurok se oponen a las decisiones adoptadas por las autoridades. Junto con otras tribus de California (Hoopa, Karuk y Klamath) han peleado durante más de doce años hasta conseguir la demolición progresiva de cuatro grandes presas hidroeléctricas del río Klamath 3 4Durante la COP21, el jefe de una tribu amazónica, Raoni Metuktire, subrayó fuertemente la amenaza que estos grandes proyectos suponen para su cultura y sus recursos vitales y sagrados, y exigió que se reconozca la noción de ecocidio, una herramienta jurídica para "criminalizar los daños graves y duraderos cometidos sobre los ecosistemas de los que depende la vida de poblaciones enteras, o de subgrupos como los indios de los bosques brasileños, y también de lo que denominamos los "comunes planetarios": el espacio, la atmósfera terrestre, los fondos marinos, la Antártida... es decir, aquello que no pertenece a nadie"5.

Otras tribus que preservan su patrimonio

Otras tribus nativas ya habían adoptado medidas para restringir o prohibir los OMG en su territorio. En septiembre de 2013, los Diné (Navajo) tomaron posición contra los OMG y los pesticidas 6. Su oposición se centraba en el maíz, que para ellos es una planta sagrada, al igual que para otras poblaciones indígenas en México. Para ellos, como subrayaron ante el Tribunal de Derechos de la Naturaleza que tuvo lugar en París en noviembre de 2015, la relación entre el hombre y el maíz es una relación de tipo filial. Desde este ángulo se comprende mejor la imposibilidad que tienen de concebir que se manipule y privatice esta planta. Los Diné tienen cuatro plantas sagradas: el maíz, la calabaza, la judía y el tabaco. Esta posición precisa que "haremos nuestra parte para proteger nuestras semillas tradicionales, nuestras plantas y conocimientos ante las numerosas amenazas que pesan sobre nosotros, como el cambio climático, la explotación minera, las industrias extractivas, las modificaciones genéticas, el capitalismo y la privatización, (...), los pesticidas,", etc. El territorio Diné se extiende sobre unos 40.500 kilómetros cuadrados de los estados de Arizona, nuevo México y Utah. Esta resolución se apoya especialmente en el artículo 31 de la Declaración de las Naciones Unidas de los derechos de los pueblos indígenas (adoptada en 2007), que estipula que "las poblaciones indígenas tienen el derecho de preservar, controlar, proteger y desarrollar su patrimonio cultural, sus saberes tradicionales y expresiones culturales tradicionales, así como las manifestaciones de sus ciencias, técnicas y cultura, incluidos sus recursos humanos y genéticos, sus semillas, su farmacopea, su conocimiento de las propiedades de la fauna y la flora, (...) de conservar, proteger y desarrollar la propiedad intelectual colectiva de este patrimonio cultural, de este saber tradicional y de estas expresiones culturales tradicionales"7.

De igual forma, en Hawaï, la movilización de los pueblos indígenas contra los OMG se ha hecho en nombre de su relación sagrada con la naturaleza. Así, Mililani Bernadette Trask 8, abogada hawaiana que participó en la redacción de la Declaración de derechos de las poblaciones indígenas, subraya que "para las poblaciones indígenas de Hawaï, los conceptos que subyacen bajo la modificación genética de las formas de vida resultan ofensivos y contrarios a los valores culturales de aloha ‘ʻāina (amor a la tierra)"9

Otras tribus han querido preservar su patrimonio cultural y biológico. En 2004, los Odawa de la reserva de Little Traverse Bay (Michigan) adoptaron una ley que prohibía la patente de organismos vivos: "Nadie podrá pretender poseer una patente o un derecho de propiedad exclusiva sobre la composición de ningún organismo" en los territorios tribales. Como precisa el preámbulo de la ley, "la patente de organismos amenaza a la salud de la tribu, a su bienestar y su seguridad económica". Yendo más lejos, el texto precisa que las patentes suponen una amenaza para la biodiversidad "dado que limitan el acceso a la variabilidad genética y promueven la difusión de una única variedad". La biodiversidad entendida en un sentido laxo supone "un recurso esencial", para la alimentación, medicina, energía, obtención de fibra, producción artística y ceremonial y "por otra parte, la tribu reconoce que la biodiversidad de su territorio crea una armonía entre la tribu y la naturaleza y favorece la coexistencia pacífica y ética de la tribu con las especies vivientes que la rodean". Se han previsto sanciones, como la confiscación de equipos utilizados para la "bioprospección"10.

  • 1. El nombre Yurok significa en karok "pueblo de la parte baja del río"
  • 2. http://digitalcommons.law.seattleu.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=1592&context=sjsj
  • 3. http://raoni.com/actualites-831.php
  • 4. https://blogs.mediapart.fr/edition/les-autres-ameriques/article/020314/des-indigenes-nord-americains-gagnent-contre-les-barrages-hydroelectriques-et-r
  • 5. Valérie Cabanne, en Libération, http://www.liberation.fr/planete/2015/12/02/valerie-cabanes-l-objectif-est-de-faire-de-l-ecocide-le-cinquieme-crime-international-contre-la-paix_1417830
  • 6. http://firstpeoples.org/wp/dine-nation-declared-gmo-and-pesticide-free-zone/
  • 7. http://www.un.org/esa/socdev/unpfii/documents/DRIPS_fr.pdf
  • 8. https://en.wikipedia.org/wiki/Mililani_Trask
  • 9. http://indiancountrytodaymedianetwork.com/2014/03/05/standing-against-gmos-standing-sovereignty-153849
  • 10. Capítulo 10, http://www.ltbbodawa-nsn.gov/TribalCode.pdf

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