Los supermercados alemanes, comprometidos con la soja no transgénica

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Polycart

Aunque su cultivo no está permitido en la UE, la soja transgénica procedente de Brasil, Argentina y EEUU supone un insumo tremendamente importante para la ganadería europea, ya que la soja es un componente fundamental en los piensos utilizados en ganadería intensiva. Varios países europeos han puesto en marcha un sistema de etiquetado que diferencia aquellos productos procedentes de animales alimentados con piensos libres de transgénicos. Estos productos están teniendo una gran acogida entre los consumidores, por lo que cada vez más distribuidores se suman al cambio, exigiendo a sus proveedores la utilización de otros tipos de soja.

Título: 
Los exportadores, procesadores y productores de soja brasileños deberían tener en cuenta la demanda de soja no transgénica en Alemania, dice un importante distribuidor
Origen: 
Feed Navigator
Autor/a: 
Jane Byrne
Fecha: 
Martes, 13 Octubre, 2015

En este momento existe una gran inercia en Alemania hacia la utilización de soja no transgénica para alimentar al ganado cuya carne se destina a las marcas blancas de los supermercados, según la Asociación Alemana de Alimentación sin Ingeniería Genética (VLOG).

"La transición hacia la soja no modificada genéticamente (no-MG) se está dando en sectores de carne más allá del avícola, y estamos viendo a supermercados de precios más bajos como Lidl o Aldi sumarse a esta tendencia. Las cadenas de supermercados en general están mucho más comprometidas con la utilización de soja no-MG en la carne, huevos y lácteos de sus marcas blancas," declaraba Alexander Hissting, responsable de VLOG, a FeedNavigator.

Y el Dr. Ludger Breloh, Director de Compras Estratégicas/Productos Ecológicos del Grupo Rewe, la segunda mayor cadena de supermercados en Alemania con presencia en otros 11 mercados europeos, ha contribuido a propagar esta tendencia.

En un artículo publicado en la página web de la conferencia Global Grain South America, escribía que la demanda cada vez mayor de soja no-MG por parte de las cadenas de supermercados en Alemania podría resultar determinante para el sector, y que es un giro que los exportadores, procesadores y productores brasileños deberían "tener en cuenta".

También señalaba que Rewe y otros supermercados alemanes han iniciado conversaciones a lo largo de toda su cadena de suministros para conseguir que una mayoría de productos cárnicos de marca blanca utilicen animales alimentados con soja no transgénica.

"Este mercado objetivo está aquí para quedarse, ya que la demanda en Alemania y muchos otros lugares es cada vez mayor." Para que esto siga funcionando y creciendo se necesitan productores en Brasil, y proveedores de servicios en Sudamérica y Europa, escribía, recalcando el interés en la soja no transgénica que existe también en Francia, Austria, Suiza, Hungría e Italia.

Hissting añadía que Rewe está sonando la alarma para asegurarse de que los productores y operadores de piensos se den cuenta de lo importante que es mantener la demanda a un nivel que incentive a los productores de soja brasileños a seguir cultivando soja no-MG.

Esta visión se ve apoyada por los políticos.

En agosto, en una visita a Brasilia de la canciller Angela Merkel, el ministro alemán de agricultura, Christian Schmidt, declaraba ante los medios que la expansión de la producción de soja no transgénica en Brasil era un punto importante en la agenda alemana durante las conversaciones entre ambos gobiernos.

Desde mediados de los años 90 la superficie de soja transgénica cultivada en Brasil, Argentina y EEUU ha aumentado muy rápidamente. Tan sólo Brasil produce unas 10 millones de toneladas de soja no transgénica, de un total de 90 millones de toneladas de soja cultivada.

Alemania necesita importar 4,5 millones de toneladas de harina de soja del exterior para satisfacer la demanda de su sector ganadero. 0,8 millones se destinan al ganado vacuno de leche y engorde, mientras que el sector avícola recibe 1,2 millones de toneladas y el porcino 2,5 millones.

Cambios en el sector lácteo y porcino

Rewe ya ha conseguido una transición total al pienso no transgénico en la cadena de suministro de carne de pollo y huevos, escribía Breloh. A finales de este año pretende hacer lo mismo para sus productos de marca blanca de pavo, y en las conversaciones con sus procesadores de lácteos los ganaderos están demandando soja no transgénica.

También están en marcha las negociaciones con los proveedores, para que para el año 2016 también pueda utilizarse el sello "libre de transgénicos" de VLOG.

Y Deutsches Milchkontor (DMK), la principal empresa láctea de Alemania, ha decidido seguir la tendencia marcada por esta cadena convirtiendo a no-MG las más de 200.000 toneladas de harina de soja que utiliza para el año 2018.

Etiquetado No-OMG

Una encuesta sobre este tema encargada por Greenpeace en abril de 2014 mostraba que el 79% de los consumidores alemanes consideraban importante o muy importante que el pollo no fuera alimentado con pienso transgénico, y un 93% de los consumidores querían que la carne de pollo o los huevos producidos utilizando pienso transgénico se etiquetaran como tal. Un 61% de los encuestados decían que pagarían 50 céntimos más por la carne de pollo alimentado con pienso no transgénico.

VLOG, que otorga el sello OG - sin ingeniería genética - a los productos procesados que cumplen sus criterios, declaraba que aquellos operadores del sector alimentario que quieran incluir su etiquetado deben apuntar a una eliminación completa del uso de transgénicos.

Esto significa que la materia prima que utilicen puede contener, como máximo, trazas de un 0,1% de material transgénico.

Existen casos excepcionales en los que la ley permite una presencia mayor de OMG. "Estas excepciones se documentan como "adventicias" o "técnicamente inevitables". En casos como este el Reglamento de la UE 1829/2003 y 1830/2003 permiten niveles de hasta el 0,9%".

Los distribuidores contra ZDG

La situación contrasta fuertemente con lo sucedido hace 18 meses, cuando las empresas avícolas alemanas anunciaron su necesidad de comenzar a utilizar soja transgénica para alimentar a los animales, renegando del compromiso de 14 años de utilizar únicamente piensos libres de transgénicos.

La asociación de empresas avícolas alemanas, ZDG, declaró, en aquel momento, que el sector se veía obligado a tomar medidas de este tipo debido al aumento de los costes derivados de utilizar soja no transgénica, y el riesgo de contaminación cruzada con la soja transgénica.

Sin embargo, esta decisión fue tomada sin haberse reunido previamente con los distribuidores, y las cadenas de supermercados han mantenido su ofensiva desde entonces, demandando a los productores avícolas que cumplan sus obligaciones contractuales y vuelvan a utilizar soja no transgénica.

Además, Greenpeace inició en marzo de 2014 una campaña en contra de la decisión de ZDG: "Queríamos movilizar a los distribuidores alemanes y hacer que aumentaran la presión sobre los productores avícolas para que volvieran a los piensos libres de transgénicos," declaraba Stephanie Töwe, activista de Greenpeace, en diciembre del año pasado.
Los políticos también participaron en el debate.

"La industria avícola no esperaba una reacción tan fuerte. De hecho, no es frecuente ver a los distribuidores haciendo comunicaciones conjuntas. La decisión de algunos supermercados de sustituir los productos avícolas alemanes con sus equivalentes italianos y austríacos también fue un argumento bastante convincente," dijo Hissting.

En diciembre de 2014 el Grupo PHW, uno de los mayores productores avícolas alemanes, se pasó al pienso libre de transgénicos, una decisión que "motivó a todos los competidores", escribía Breloh.

El representante de Rewe añadía que espera que el sector avícola alemán al completo esté utilizando soja no transgénica para finales de 2016.

Punto de inflexión

Hissting considera que no es necesario tener el 100% de la demanda para que el sector alimentario al completo llegue en algún momento a utilizar únicamente soja no transgénica: "Existe un punto de inflexión que hará que sea más barato pasarse completamente a la soja no transgénica."

También señaló el interés creciente en cultivar soja no transgénica en Europa, a través de proyectos como el de Danube Soya, con base en Austria.

"Es muy posible que en unos años volvamos la vista a los eventos de 2014 y los veamos como el desencadenante para que toda la industria cárnica alemana se pasase a la soja no transgénica. Hace dos años no habría podido soñar con algo así," añadía Hissting.

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