Protestas en Tanzania ante los ensayos con maíz tolerante a la sequía

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Alex Berger

El proyecto WEMA, que se está llevando a cabo en varios países africanos, ha invertido sumas importantes de dinero en intentar obtener variedades transgénicas tolerantes a la sequía. Sin embargo, las organizaciones locales han denunciado repetidamente que este tipo de proyectos detrae fondos y atención mediática de las iniciativas realmente importantes y que responden a las necesidades de los pequeños agricultores, sirviendo tan sólo como maniobra de relaciones públicas para las grandes multinacionales semilleras y como punta de lanza para la apropiación de los recursos genéticos locales.

Cada vez más expertos apuntan a la agroecología, apoyada por técnicas biotecnológicas no basadas en la ingeniería genética, como la metodología agrícola indispensable para abordar el problema del hambre (que, aun así, no es fundamentalmente un problema agrícola).

El siguiente documento, redactado por TABIO (Alianza de Tanzania por la Biodiversidad), hace de nuevo hincapié en estas reivindicaciones, con motivo de nuevos ensayos en campo abierto que pretenden llevarse a cabo en Tanzania sin que se hayan tomado las medidas pertinentes establecidas por la legislación nacional en materia de Bioseguridad.

Título: 
Tanzania: La sociedad civil, indignada ante los ensayos secretos con maíz transgénico
Origen: 
TABIO
Autor/a: 
Autor
Fecha: 
Viernes, 30 Octubre, 2015

La Alianza de Tanzania por la Biodiversidad (TABIO) manifiesta su indignación ante los planes del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Cooperativas y la Comisión de Ciencia y Tecnología (COSTECH) de llevar a cabo ensayos a cabo abierto de maíz transgénico tolerante a la sequía y resistente a insectos en Makutupora, Dodoma, tal y como refleja el East African Newspaper del 27 de octubre de 2015.

Aunque estos ensayos darán comienzo en abril de 2016, no se ha realizado la consulta pertinente con las partes interesadas, las organizaciones civiles, agricultores y consumidores, tal y como requiere la ley. La solicitud de aprobación no se ha hecho pública, ni se ha llevado a cabo la evaluación de impacto ambiental, ambas medidas exigidas por la legislación nacional de bioseguridad.

Este maíz transgénico tolerante a la sequía es parte del proyecto de Maíz con mayor Eficiencia Hídrica para África (WEMA) que está siendo implementado en Sudáfrica, Kenya, Uganda, Tanzania y Mozambique, y que ofrece el maíz transgénico tolerante a la sequía "libre de royalties" a los pequeños productores de África, como una solución "Climáticamente Inteligente" ante estreses abióticos como la falta de agua. Hasta ahora se han inyectado 85 millones de dólares en el proyecto WEMA, mientras que la multinacional química y semillera con base en EEUU Monsanto ha "donado" su tecnología de tolerancia a la sequía, que contiene un gen bacteriano de "shock ante el frío" (csp), su gen Bt de resistencia a insectos (Cry1Ab) y su experiencia técnica.

El maíz transgénico tolerante a la sequía es en realidad un timo para permitir que las empresas semilleras extranjeras se aseguren los derechos de propiedad intelectual sobre las mejores variedades indígenas tolerantes a la sequía de Tanzania. El Coordinador de TABIO, Abdallah Mkindi, explica, "La solución real para prepararse para el cambio climático es apoyar a los pequeños productores para que puedan mantener y aumentar la diversidad agrícola y su resiliencia, deshacerse de productos químicos perjudiciales y poner al campesinado en el centro de la toma de decisiones y el control de sus recursos."

En Sudáfrica, el Centro Africano por la Biodiversidad ha apelado a la decisión de comercialización de este maíz transgénico tolerante a la sequía. Según Mariam Mayet, del Centro Africano por la Biodiversidad, "El maíz transgénico tolerante a la sequía es una farsa; no se le ha sometido a una evaluación de riesgos adecuada en ningún lugar del mundo, y no tiene ningún historial de uso seguro." Los datos de la Unión de Científicos Preocupados muestran que el transgén de tolerancia a la sequía que contiene este maíz tan sólo confiere un 1% de aumento de la productividad, y sólo en casos de sequía "moderada".

Los consumidores, productores y científicos de tanzania deberían ser conscientes de que los cultivos transgénicos no han conseguido cumplir con sus promesas de aumento de la productividad o reducción del uso de pesticidas en los países africanos. En Sudáfrica se han encontrado casos de plagas que se han vuelto resistentes al maíz transgénico Bt. Es más, las afirmaciones del sector biotecnológico, que mantiene que existe consenso respecto a la seguridad de los OMG contradicen los datos de las publicaciones revisadas por pares. Una declaración conjunta firmada por más de 300 investigadores independientes concluyen que la escasez y naturaleza contradictoria de los datos científicos publicados hasta la fecha impiden realizar afirmaciones concluyentes sobre si los OMG son seguros o no. Deberían obtenerse evidencias científicas robustas sobre la seguridad a largo plazo de los cultivos y alimentos transgénicos, tanto para la salud humana y animal como para el medio ambiente, utilizándose metodologías honestas, éticas, rigurosas, independientes, transparentes y lo suficientemente diversificadas como para compensar sesgos.

Varios países europeos, como Alemania, Francia o Italia, han prohibido el cultivo de maíz transgénico debido a los posibles riesgos para la salud y el medio ambiente. Más de 60 países de todo el mundo mantienen restricciones significativas o directamente prohibiciones a la producción y comercialización de OMG.

Las soluciones que mejoren nuestro sistema agrícola y garanticen la seguridad alimentaria deben ser ecológicamente sensatas y sostenibles. Una revisión de 286 proyectos de agricultura ecológica en 57 países muestran un aumento de la productividad de un 116% en los proyectos africanos, y un 128% en África del Este.1 Esto significa que los métodos agroecológicos permiten a los agricultores obtener más del doble de producto. Según el Relator Especial para el Derecho a la Alimentación de la ONU, los nuevos datos científicos muestran cada vez más que la Agroecología ofrece métodos ambientalmente mucho más sostenibles y aún así es capaz de satisfacer la demanda creciente de alimentos.2

Lo que necesitan los productores de Tanzania y África no sólo es un aumento de la producción. Según MVIWATA, "Los agricultores necesitan mercados para sus productos, y necesitan acceso al crédito en unas condiciones asequibles, infraestructuras como almacenes, sistemas de irrigación y carreteras rurales para transportar sus productos al mercado. Estos son los desafíos que el gobierno debe afrontar, pero en lugar de esto los científicos se están apresurando en adoptar tecnologías que no coinciden con las prioridades de los agricultores."

Hacemos un llamamiento a la Oficina del Vicepresidente de la División de Medio Ambiente, al Ministerio de Agricultura, Seguridad Alimentaria y Cooperativas, así como a la Comisión de Ciencia y Tecnología para ue aseguren urgentemente que la regulación nacional se implementa por completo, y que al público se le ofrece la oportunidad de aportar comentarios sobre los ensayos propuestos y participar de forma integral en el proceso de toma de decisiones, tal y como requiere la normativa de Bioseguridad. También solicitamos que se lleve a cabo una evaluación exhaustiva del impacto ambiental antes de poner en marcha cualquier tipo de ensayo en campo abierto, o de que los OMG y sus productos sean introducidos en la alimentación humana y animal.

Para más información y entrevistas, contactar:
Abdallah Mkindi, Coordinador de TABIO, tabiosecretariat@gmail.com

Descargar adjuntos:

Copia de la declaración en PDF (en inglés): http://tabio.org/news-and-events/item/download/1_7c2e6c5bc8ebce1125ee021054e39548.html

  • 1. http://unctad.org/en/docs/ditcted200715_en.pdf
  • 2. https://www.tni.org/en/article/un-only-small-farmers-and-agroecology-can-feed-world

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