Toxicólogo de la IARC analiza los "estudios secretos" del glifosato y halla datos sobre tumores que se habían estado ignorando

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Cristopher Portier

En marzo de 2015, la IARC (Agencia de la OMS para la investigación del cáncer) clasificaba el glifosato - el herbicida más utilizado del mundo y esencial para el cultivo de la mayor parte de transgénicos a nivel global - como probablemente carcinogénico para los seres humanos, desatando una controversia que aún sigue dando que hablar. La EFSA y la ECHA, agencias de la UE, mantenían una postura diferente sobre esta sustancia. La diferencia entre ambos análisis tenía como punto fundamental el que la IARC se basaba únicamente en estudios publicados en revistas científicas revisadas por pares, mientras que la EFSA y la ECHA consideraban también varios estudios realizados por las empresas agroquímicas y protegidos por el secreto comercial - a los que los científicos de la IARC no tenían acceso.

La organización Corporate Europe Observatory y varios eurodiputados de Los Verdes solicitaron entonces a la EFSA que compartiera los datos relativos a estos estudios confidenciales, para que pudieran ser analizados por científicos independientes. Inicialmente la EFSA propuso una especie de "sala secreta" como la utilizada para el TTIP, pero tras las protestas de los eurodiputados accedieron a entregarles la información.

Algunos científicos, como el toxicólogo Peter Clausing, habían acusado a la EFSA y el BfR de manipular los datos para poder justificar una reautorización del glifosato. El pasado 28 de mayo otro toxicólogo, el Dr. Cristopher Portier, enviaba a Juncker una carta en la que describía sus conclusiones tras analizar los datos confidenciales enviados por la EFSA: las agencias europeas habían descartado datos que indicaban la aparición de tumores en animales expuestos al glifosato. Aunque Portier puede señalar esto sigue sin poder exponer públicamente los datos que respaldan su afirmación, ya que los estudios siguen sin poder compartirse con la comunidad científica en su conjunto.

A continuación reproducimos el comunicado de Corporate Europe Observatory, una organización que analiza las actuaciones de grandes empresas y sus lobbies en la UE, y la primera que realizó la solicitud de acceso a los estudios confidenciales de la industria.

Título: 
Científico escribe a Juncker: nuevas evidencias de tumores halladas en datos confidenciales sobre el glifosato
Origen: 
Corporate Europe Observatory
Autor/a: 
Autor
Fecha: 
Lunes, 29 Mayo, 2017

Importantes noticias sobre el glifosato: el primer análisis independiente del conjunto de datos confidenciales enviado por la industria a la UE para la reautorización del glifosato muestra que la evaluación de riesgos realizada por la EFSA y la ECHA no había identificado varios casos de tumores y cáncer tras la exposición a esta sustancia. Es hora de que se publique el dossier completo para que la comunidad científica pueda escrutarlo detalladamente.

Según Cristopher Portier, reconocido especialista en salud ambiental y carcinogenicidad1 que ha estado defendiendo activamente la evaluación de la IARC durante el proceso de reautorización del glifosato en la UE, las agencias públicas que llevaron a cabo la evaluación científica de la toxicidad del glifosato (BfR, EFSA y ECHA) no han identificado ocho casos, descritos en el dossier aportado por la industria, en los que los animales expuestos a glifosato experimentaban un aumento estadísticamente significativo en la aparición de tumores.

El Dr. Portier envió el 28 de mayo una carta al Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en la que describía con detalle sus observaciones. La mayoría de instituciones implicadas en la evaluación del glifosato en la UE han recibido también una copia de esta carta. Su análisis, escribe, muestra que "ni la evaluación de la EFSA ni la de la ECHA incluían ocho casos en los que aparece un aumento significativo en la presencia de tumores tras la exposición a glifosato". Esto sugiere que la evaluación de los datos del glifosato que se ha llevado a cabo presenta importantes defectos desde un punto de vista científico, y que cualquier decisión que se derive de esta evaluación será insuficiente a la hora de proteger la salud pública."

Este es el primer análisis de los datos realizado por un científico que ni tiene vinculación económica a la industria agroquímica ni ha participado en la evaluación oficial de la UE.2 Los datos fueron obtenidos por CEO y varios eurodiputados de Los Verdes tras una solicitud de acceso a la información, que la EFSA tardó un año en procesar (con una inversión importante de recursos) dado que la industria se opuso y exigió que se volviera a redactar el documento varias veces.

Lo que es más importante, el acceso a estos datos se limitaba al Dr. Portier y otros científicos que podían trabajar con ellos de forma privada, pero su publicación a día de hoy sigue suponiendo arriesgarse a ser denunciados por la industria.

El Dr. Portier escribe que, al contrario de lo que se afirma en las recientes declaraciones públicas de la EFSA - que "la EFSA y los Estados miembros de la UE utilizan fundamentalmente los estudios originales y los datos brutos correspondientes, que revisan por sí mismos" - su revisión de los datos sugiere que este no ha sido el caso, y que la primera revisión realizada por las autoridades europeas (en este caso el Instituto Alemán de Riesgos, BfR) tan sólo había identificado el 20% de las diferencias significativas en la aparición de tumores.

Parece alucinante, ¿pero de verdad lo es? Es necesario recordar que el BfR, cuyo trabajo supuso la base de todo el proceso de evaluación de la UE por parte de la EFSA y la ECHA, no escribió su propia evaluación inicial, sino que se limitó a comentar los resúmenes de los estudios aportados por la Glyphosate Task Force. Es más, la reciente polémica sobre la intervención en el proceso de la EFSA de un antiguo experto de la EPA, expuesto en los "Papeles de Monsanto", ha reavivado el antiguo debate (y la anterior carta del Dr. Portier) sobre si no se habrían descartado indebidamente en el pasado las evidencias significativas de carcinogenicidad en animales para "salvar" al glifosato, del que se ha dicho en ocasiones que es "demasiado grande para ser prohibido"...

El Dr. Portier insiste en que "la clasificación del glifosato parece haber sido un buen ejemplo de cómo la falta de transparencia en cuanto a los datos científicos que subyacen tras las decisiones importantes sobre salud pública puede erosionar la confianza de la población y hacer crecer la preocupación".

Por si quedaba alguna duda, la última carta del Dr. Portier deja claro que publicar los datos que hay detrás de la evaluación de la UE es una absoluta emergencia, para que así este debate por fin pueda tener lugar en base a datos publicados que puedan ser evaluados por toda la comunidad científica.

Evidentemente si se hubieran publicado los datos completos al inicio del proceso se habría ahorrado mucho tiempo, energía y confianza en la integridad del sistema europeo de evaluación de riesgos. Esta situación nos remite a la necesidad de replantearse por completo las normas de la UE para la evaluación de productos como los pesticidas, y de caminar hacia un sistema en el que los costes de la evaluación sigan siendo sufragados por la industria pero los estudios en sí sean realizados por laboratorios independientes y encargados por las autoridades públicas, además de publicarse en revistas científicas revisadas por pares (con la posibilidad de acceder a los datos brutos si se solicitan).

Contexto

Desde el comienzo de la saga de la reautorización del glifosato CEO ha estado señalando el escándalo permanente de que la gran mayoría de los datos utilizados por la UE para evaluar la toxicidad del herbicida más utilizado del mundo fueran aportados por los fabricantes del glifosato y no estuvieran publicados en ninguna parte. Pero no es que esto sea algo específico del glifosato: todos los productos regulados que se comercializan en la UE, incluidos los pesticidas, se "evalúan" de esta manera.

En diciembre de 2015, después de que la EFSA explicase que una de las principales diferencias entre su evaluación y la de la IARC tenía que ver conque ellos tenían acceso a más y mejores datos aportados por la industria, pero que estos eran confidenciales, realizamos una solicitud formal de acceso a la información para algunos de estos estudios, en concreto aquellos que según la EFSA habían jugado un papel fundamental.

En marzo de 2016, mientras crecía la controversia, cuatro eurodiputados de los verdes enviaban una solicitud de acceso a la documentación completa (82 estudios).

En junio de 2016 publicábamos los resultados de la solicitud de acceso a la información, mostrando los argumentos que estaba utilizando la industria para evitar que se publicasen: "secreto comercial" y "protección de la inversión"...

En septiembre de 2016 la EFSA se comprometía a compartir los datos tanto con CEO como con los Eurodiputados Verdes, de forma que "científicos de una tercera parte pudieran escrutar la evaluación del glifosato llevada a cabo por la EFSA y los Estados miembros de la UE."

En diciembre de 2016 obteníamos finalmente los datos brutos de los tres estudios, con una redacción complicada y en un formato que dificultaba enormemente el reanálisis. Preguntamos a varios científicos, incluido el Dr. Portier, si estos documentos eran suficientes para permitir un análisis independiente de la forma en la que la EFSA había interpretado los datos. Su opinión era que aunque estos datos permitían obtener información interesante, como parece confirmar esta publicación del día de hoy, el hecho de que fuera imposible utilizarlos en una publicación hacia muy difícil que un científico los analizase. Aun así, a juzgar por esta carta, parece que la EFSA ha cumplido su palabra, lo cual es de reconocer. Dicho esto, aunque el Dr. Portier ha podido analizar los datos y la forma de trabajo de las agencias de la UE, sigue sin poder hacer públicas las evidencias a las que se refiere.

  • 1. El Dr. Cristopher Portier es el antiguo Director del Centro Nacional de Salud Ambiental Estadounidense, antiguo Director de la Agencia Estadounidense de Sustancias Tóxicas y Registro de Enfermedades, antiguo Director Asociado del Instituto Nacional Estadounidense de Ciencias de la Salud Ambiental, antiguo Director Asociado del Programa Nacional de Toxicología Estadounidense y miembro de la Asociación Estadística Estadounidense y del Instituto Internacional de Estadística. Ahora está jubilado y trabaja a tiempo parcial para una ONG ecologista estadounidense, la Environmental Defense Fund (pero, añade, no sobre el glifosato). También participa como testigo experto en el juicio en California a raíz del cual han salido a la luz los "Papeles de Monsanto".
  • 2. Ya ha sido atacado y difamado como forma de desprestigiar la evaluación de la IARC, en la que participaba como "especialista invitado", y después por su defensa de la evaluación de la IARC ante las autoridades de la UE (el Director de la EFSA estaba tan furioso por las críticas publicadas por Portier y otros 96 científicos que dijo ante los miembros del Parlamento Europeo que esta carta era "la era de la ciencia de Facebook"). Es de esperar que los nuevos hallazgos no vayan a hacerle más popular entre los trolls de la industria.

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