Transgénicos, OMG, nuevos OMG... la batalla de las palabras

Imagen:
Complot / Shutterstock

Las palabras que utilizamos en nuestros debates influyen en cómo se percibe un determinado tema, quién puede participar y cómo puede hacerlo. Esa es la reflexión que hacen en la revista de marzo/abril de Inf'OGM, donde encontramos el artículo que reproducimos a continuación: OMG - La batalla de las palabras.

La propia traducción al castellano es problemática en este aspecto, porque aunque en otros idiomas se ha venido utilizando la expresión GMO u OGM para referirse a los organismos modificados genéticamente regulados por la UE, en castellano hemos utilizado siempre "transgénicos"... una palabra que con la llegada de los "Nuevos OMG" se queda un poco corta - de ahí que decidiéramos llamar a esta página "Observatorio OMG" (nada que ver con "Oh my God", como piensan algunos), por cierto.

¿Qué implicaciones tiene utilizar una palabra u otra, que hablemos de "Nuevos OMG" o de "edición génica", o hablar de "modificado" o "manipulado" genéticamente? A continuación algunas ideas por cortesía de los compañeros de Inf'OGM.

Título: 
OMG: la batalla de las palabras
Origen: 
Inf'OGM
Autor/a: 
Hervé Le Meur
Fecha: 
Lunes, 24 Abril, 2017

En la "batalla" de los OMG, la elección de las palabras y la designación de los objetos técnicos es un reto para todos los actores, ya estén a favor o en contra de la manipulación genética. La agroindustria no quiere que los productos obtenidos mediante nuevas técnicas de intervención sobre el genoma se denominen "OMG". Aparecen nuevos vocablos, "hablamos" de edición de genes, de OEG (Organismos Editados Genéticamente), de forzamiento genético, etc.

Al nombrarlos aparecen los vínculos entre actores y objetos, y el uso de ciertas palabras salidas del marco del laboratorio puede resultar engañoso para los "no-iniciados". Nombrar supone definir una relación, situar un objeto en un marco de referencia y propagarlo.
El lenguaje nos permite entendernos. Por otro lado, las palabras se escogen con cuidado y se utilizan a veces para que algo no se entienda "demasiado", con el fin de manipular. En este caso las palabras revelan, enmascaran o hacen "aceptable" aquello que dicho de otra manera habría suscitado un debate y otorgado a los ciudadanos la posibilidad de pensar "¿Estoy de acuerdo, lo he entendido bien? Revela tanto lo que no se dice como quién no quiere decirlo.

Interrogar los OMG interroga la vida

Una palabra no tiene el mismo sentido en función de nuestro contexto profesional, cultural o personal. Si una madre oye la palabra "vida", la experiencia íntima de haber sentido la vida desarrollarse en ella y haberse convertido en responsable de un ser vulnerable condiciona su percepción. Sin embargo, el punto de vista de un biólogo puede ser diferente. Louis-Marie Houdebine (Inra) señala que "para un biólogo, la vida parece un conjunto de reacciones químicas extremadamente complejas". De esta forma, al concebirla en un plano puramente material, la vida se convierte en una organización que puede ser fragmentada. Deja de ser un todo y se convierte en esa serie de reacciones químicas. Es precisamente en estos intersticios en los que se abre el debate de saber qué podemos modificar y qué no en un organismo vivo.
¿Es lo vivo un todo con sus múltiples relaciones, o es secuenciable, corregible, reeditable? Según el punto de vista o la definición que cada persona tenga de la vida, la respuesta a esta pregunta será diferente. De la riqueza de la comunicación a la propaganda sólo hay un paso. El debate sobre los OMG nos conduce a las raíces de la vida, pregunta al hombre sobre sus límites, sobre sus responsabilidades. Además, este debate debe traducirse a un lenguaje que permita a todo el mundo saber de qué trata y tomar parte.

Lo no-dicho secuestra el debate

Al hablar no redefinimos cada palabra, sino que suponemos que nuestro interlocutor tiene la misma definición de los términos que utilizamos. Lo no-dicho se entiende en una frase como los elementos de una base común que toma sentido. Es por esto que cuando un individuo se expresa en un lenguaje especializado ante personas no iniciadas debería ser una regla ética el explicitar las palabras, puesto que el lenguaje especializado de la ciencia y la técnica posee "una unidad terminológica" que no es conocida por todos y que podría conducir a errores.
Hoy, gracias al trabajo de divulgación, las palabras "modificación genética" o "transgénico" son conocidas por la mayoría de la población. Esto no ocurre con: VrTH, NBT, OEG, Crispr/Cas9, mutagénesis, nucleasas... al utilizar palabras desconocidas junto con un argumento de autoridad, los científicos, técnicos o representantes de la industria se apropian de los términos del debate.
El término OMG no apareció sin reflexión ni fue escogido por azar. El debate para encontrar un nombre tuvo lugar en los años 80. Al principio se hablaba de Organismos "Manipulados" Genéticamente, un término que no se ha conservado. En una emisión de radio, un científico del Inra contaba que los expertos en comunicación le habían explicado que había que utilizar "modificado" en vez de "manipulado"; aunque la planta provenga de una manipulación, el adjetivo "manipulado" tiene una connotación negativa. Otros investigadores querrían utilizar "Organismos Mejorados Genéticamente," pero el ganador fue "Organismo Modificado Genéticamente", OMG. El Protocolo de Cartagena, por su parte, habla de OVM: "Organismo Vivo Modificado". La elección del adjetivo - manipulado, mejorado, modificado - está lejos de ser neutral. Lo mismo pasa con el adverbio: al elegir "genéticamente" se especializa el debate, y se le da un aura técnica y moderna. La genética se ha popularizado en los medios de comunicación como el nuevo Santo Grial médico y como el alfa y omega de todo.
Hay quien se rebela contra esta elección, como Jean-Pierre Berlan, que habla de Plantas Pesticidas Patentadas, PPP. Él justifica esta elección por el uso que se hace de estas plantas, destinadas a producir o asimilar un pesticida y por el vínculo económico que se expresa mediante la patente de la planta. Esta definición da cuenta de la singularidad de las plantas cuya característica esencial es la de estar asociadas a pesticidas y estar patentadas, algo que los investigadores de la industria o los investigadores prefieren evitar.
Por tanto, ¿cómo denominar a aquello que se obtiene mediante nuevas técnicas de modificación genética? El término genérico utilizado por la industria es "NBT", acrónimo inglés de New Breeding Techniques (Nuevas Técnicas de Selección o Mejora), mientras que las organizaciones de la sociedad civil hablan de "nuevos OMG", dado que no provienen de la selección.

Una analogía no es un argumento

Tijeras moleculares: esta expresión designa a enzimas, moléculas sintetizadas por los organismos vivos y que son capaces de cortar el ADN. Según nuestra experiencia respecto a las tijeras, nos imaginamos que el equivalente en biología es algo simple. Este término hace que la técnica se convierta en banal, y le otorga una imagen de simplicidad. De hecho, las tijeras de por sí no hacen nada al papel. Toda la acción viene del humano. Las tijeras moleculares son además específicas de una secuencia concreta. Elegimos cortar un tipo de "rasgo" particular, mientras que con una tijera se puede cortar cualquier cosa.
Cortar-pegar: esta expresión designa la operación de escoger un texto en un entorno informático y colocarlo en otro espacio informático. Sobre la base de nuestra experiencia cotidiana en el ordenador pensamos que su equivalente en biología es simple. Sin embargo, el proceos informático ya es de por sí complejo. Consiste en recuperar un código extraído de un documento en un lenguaje concreto y colocarlo en la ventana gráfica de otro documento, que puede estar en otro lenguaje. Y cuando esto no funciona porque algunos programas son incompatibles se ven cosas raras. En la naturaleza puede pasar lo mismo, salvo que no se puede hacer clic y deshacer los cambios.
Edición del genoma: partiendo de la base de nuestra experiencia cotidiana con el procesamiento de textos podemos pensar en modificar una letra en un texto sin cambiar otra cosa, por ejemplo al corregir una falta de ortografía. Pero los genes no son una sucesión de letras, las letras son interdependientes... y pueden tener un sentido diferente en función del contexto genético (ADN) o epigenético (en torno al ADN).
Regeneración: esta expresión designa el hecho de regenerar/reconstituir una planta entera a partir de una célula aislada que, por sí sola, no puede rehacer una planta. ¡Regenerar es positivo! La regeneración se opone a la degeneración, a algo que se empobrece. De esta forma la regeneración necesita de un círculo virtuoso de interacciones positivas entre los sistemas, lo cual ocurre en el caso de las semillas campesinas. Además, utilizar el término regeneración cuando el sistema no es autosuficiente y necesita una intervención técnica es un abuso del lenguaje.

No somos Legos

Para comprender y ser comprendido es importante expresarse en el mismo registro de lenguaje. El debate sobre los OMG, antiguos, nuevos, ocultos... no nos permite estar seguros de que hablamos de lo mismo, dado que, como diría Anne Roumanoff, "¡no nos decimos todo!".
Al proponer una visión mecánica de un mundo que puede fragmentarse como un juego de Lego, la vida se reduce a sus funciones, todo es sustituible, reemplazable, modificable. Sin embargo, muchas cosas son irreemplazables porque las conexiones que tienen son únicas. Las palabras que se utilizan a día de hoy para denominar las intervenciones del hombre sobre las células hacen pensar que hablamos de mecánica, ¡pero lo vivo es mucho más complejo!

Al ensanchar nuestra visión y apropiarnos del lenguaje salimos de una visión binaria y mecánica para entrever sistemas complejos en los que el individuo no se reduce a una característica útil sino en los que cada relación debe ser considerada y respetada por aquello que establece de único e inapropiable.

"Bayéréma'shi": la semilla cuya madre ha sido transformada

Desde que la asociación BEDE empezó a principios de los años 2000 a informar a los campesinos de Mali sobre los transgénicos, la Coordinación nacional de organizaciones campesinas de Mali (CNOP) presidida por Ibrahim Coulibaly, puso en marcha un grupo de trabajo que buscase una traducción de este nuevo concepto en lengua bambara, la que se habla generalmente en casi todo Mali. Los traductores profesionales propusieron finalmente Bayéréma'shi1], que significa literalmente: "la semilla cuya madre ha sido transformada".
La CNOP y BEDE produjeron a continuación un cassette con información en bambara que fue difundido por los pueblos. Durante muchos años los campesinos han utilizado la palabra Bayéréma'shi. En el jurado del espacio ciudadano de interpelación democrática auspiciado por la Asamblea regional de Sikasso en 2006, que trataba sobre los transgénicos y el futuro de la agricultura en Mali, los campesinos y campesinas, utilizando el término Bayéréma'shi, rechazaron sin condiciones las plantas modificadas genéticamente. Al contrario que en la vecina Burkina, los OMG no han sido aprobados en Mali debido a la movilización masiva del campesinado. ¡Sin duda la calidad de la traducción de la palabra OMG a la cultura mayoritaria ha tenido algo que ver!
En estos últimos años en que los transgénicos no han estado tan de actualidad en Mali la palabra "Bayéréma’shi" ha sido olvidada en parte por los más jóvenes. Es importante que los campesinos vuelvan a apropiarse de los términos, especialmente en favor de su capacidad de calificar asímismo a los Nuevos OMG. En efecto seguimos pudiendo decir que los NBT son "semillas cuya madre ha sido transformada".
Bob Brac de la Perrière, BEDE

  • 1. "Bayéréma’shi" es también el título del documental de Idriss Diabaté sobre la emergencia del debate público sobre los transgénicos en África

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