Al igual que en Bolivia, en Ecuador el rechazo a los cultivos y alimentos transgénicos está incluido en la propia Constitución aprobada en el año 2008, así como en la Ley Orgánica del Régimen de la Soberanía Alimentaria (LORSA) de 2009.

El pasado fin de semana decenas de ciudades por todo el mundo convocaban marchas en contra de las multinacionales Monsanto y Syngenta, y exigían un nuevo modelo agroalimentario que ponga la seguridad alimentaria por delante del beneficio económico.

En Barcelona, colectivos como Ecologistes en Acció, Som lo que Sembrem y CGT organizaban esta manifestacion por décimo año consecutivo.

Los Europarlamentarios rechazaban ayer la propuesta de la Comisión Europea de autorizar la importación de productos procedentes de maíz y algodón transgénicos tolerantes a herbicidas. A continuación reproducimos las declaraciones del eurodiputado británico Keith Taylor, de Los Verdes.

El único transgénico que puede cultivarse comercialmente en Bolivia es la soja tolerante a glifosato - aprobada tras una especie de proceso de "chantaje", porque tras varios años de contrabando estaba tan implantada que era más fácil aprobarla que erradicarla. En 2012 la producción de soja ocupaba 1,09 millones de hectáreas, de las cuales un 99% era soja transgénica.

Es frecuente oir hablar periódicamente de nuevos cultivos transgénicos "milagrosos" que, esta vez sí, van a resolver un problema crucial para la humanidad - el arroz dorado es el rey en este campo. Sin embargo, al rascar un poco suele aparecer algo un tanto diferente: o bien ya existen cultivos no transgénicos que hacen lo mismo (aunque reciben mucha menos publicidad), o bien la medida en l