¿Qué tipos de transgénicos se están comercializando?

Desde que hace algunas décadas comenzase a plantearse la posibilidad de comercializar cultivos transgénicos, han aparecido en los medios multitud de ejemplos diferentes de posibles cultivos y sus aplicaciones. Esto hace que muchas personas piensen que existen multitud de productos transgénicos de todo tipo en el mercado, cuando en realidad existen muy pocos. La mayor parte de estos proyectos no han llegado a hacerse realidad, por distintos motivos.
 
En su práctica totalidad, los cultivos transgénicos que se comercializan pertenecen a unas pocas especies (maíz, soja, colza y algodón) que contienen fundamentalmente dos rasgos: tolerancia a herbicidas y/o producción de insecticidas.

La tolerancia a herbicidas es el rasgo más extendido, siendo el herbicida más común el glifosato. Este rasgo permite al agricultor poder rociar su cultivo con herbicida sin que este muera. El producto de este tipo más habitualmente cultivado es la soja tolerante a glifosato. También existen cultivos transgénicos resistentes a otros herbicidas, como el glufosinato de amonio o el 2,4-D.

La producción de insecticidas se da en los cultivos llamados “Bt”. Estas variedades contienen un gen procedente de la bacteria Bacillus thuringiensis (de ahí el nombre, Bt), que produce una proteína capaz de matar a distintos tipos de insectos. Esta bacteria ha sido muy utilizada en agricultura ecológica (no como parte de un cultivo transgénico, sino pulverizando el cultivo con la bacteria en sí o sus esporas), para el control puntual de plagas. Un cultivo transgénico Bt produce una proteína similar (aunque no idéntica) constantemente en todas las partes de la planta, de forma que, cuando determinados insectos se alimentan de ella, se intoxican y mueren. Algunos ejemplos de cultivos de este tipo son el maíz Bt (el único transgénico que se cultiva en Europa, fundamentalmente en España) o el algodón Bt (cultivado en la India).

En los últimos años ha aumentado el uso de los cultivos llamados de “rasgos combinados”. Estos cultivos (centrados también en las mismas especies: maíz, soja, colza y algodón) contienen más de un rasgo transgénico: toleran varios herbicidas a la vez, producen varios insecticidas a la vez, o pueden tanto tolerar herbicidas como producir insecticida.

Otros ejemplos de OMG que han llegado a comercializarse han sido:

  • Tomate que se descomponía más despacio, pudiendo permanecer más tiempo en la estantería de los supermercados (fue retirado poco tiempo después)
  • Remolacha tolerante a herbicidas
  • Brinjal (un tipo de remolacha) Bt
  • Manzana que tarda más en pardearse después de cortada, pudiendo permanecer más tiempo en la estantería de los supermercados tras ser procesada
  • Patata que contiene en menor cantidad un aminoácido que puede dar lugar a un compuesto nocivo
  • Papaya resistente a un virus

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