Mito 3.11: La ingeniería genética dará lugar a cultivos más nutritivos

Mito: La ingeniería genética dará lugar a cultivos más nutritivos

Realidad: No ha sido comercializado ningún cultivo MG que sea más nutritivo que su equivalente no modificado genéticamente, y la ingeniería genética no es necesaria para una buena nutrición.

El mito en unas líneas: 

Los defensores de la ingeniería genética afirman desde hace mucho tiempo que esta tecnología proporcionará cultivos más saludables y nutritivos, “bioenriquecidos”. Sin embargo, este tipo de alimentos mejorados nutricionalmente no existe en los mercados.

Los alimentos MG han resultado en algunos casos ser menos nutritivos que sus equivalentes no modificados genéticamente, debido a los efectos imprevistos del proceso de ingeniería genética.

El muy publicitado arroz dorado MG, que se afirma permitirá aliviar los problemas de falta de vitamina A en los países en desarrollo, todavía no está a punto para ser comercializado y no había sido sometido todavía a ensayos toxicológicos cuando se redactó este texto.

En la actualidad existen soluciones baratas y seguras a la carencia de vitamina A y de otros nutrientes, que requieren únicamente una financiación modesta para poder difundirse más ampliamente.

Los defensores de la ingeniería genética afirman desde hace mucho tiempo que la ingeniería genética proporcionará cultivos más saludables y nutritivos, “bioenriquecidos”. Sin embargo, este tipo de alimentos mejorados en términos nutricionales no existe en los mercados.

Por el contrario, los alimentos MG han resultado en algunos casos ser menos nutritivos que sus equivalentes no modificados genéticamente (no-MG), debido a los efectos imprevistos del proceso de ingeniería genética (ver Mito 2.1).[1 2]

Arroz dorado transgénico: ¿despliegue publicitario o esperanza?

El intento más conocido de mejora nutricional de un cultivo mediante la ingeniería genética es el "arroz dorado" enriquecido con beta-caroteno.[3],[4] El beta-caroteno puede ser transformado por el cuerpo humano en vitamina A. Está previsto utilizar este cultivo en países pobres del Sur, donde las carencias de vitamina A provocan cegueras, enfermedades y muertes. Sin embargo, a pesar de más de una década de titulares que publicitan el arroz dorado como cultivo milagroso, todavía no está disponible en los mercados.

Los defensores de la ingeniería genética culpan a una regulación excesiva y a los activistas anti-transgénicos del retraso en la comercialización de este arroz. Bjørn Lomborg, autor de The Skeptical Environmentalist (El Ecologista Escéptico) escribió un artículo en febrero 2013 afirmando que el arroz dorado había sufrido un retraso de 12 años debido a “la oposición incansable de occidentales ricos, bien intencionados, a los alimentos MG”, y que durante este tiempo “unos 8 millones de niños habían fallecido en todo el mundo debido a carencias de vitamina A”.[5]

Pero las verdaderas razones del retraso en utilizar el arroz dorado son problemas de investigación y desarrollo. La primera variedad de arroz dorado tenía un contenido de beta-caroteno insuficiente, por lo que hubiera tenido que consumirse en cantidades enormes (del orden de kilos al día) para proporcionar la ingesta diaria necesaria de vitamina A. Debido a ello, hubo que desarrollar una variedad de arroz MG con un contenido más alto en beta-caroteno.[4]

Además, el proceso de retrocruzamiento del arroz dorado con variedades que responden bien en los campos de los agricultores para garantizar un producto viable ha llevado muchos años.[6],[7] Un artículo de 2008 de la revista Science afirmaba que “falta mucho” todavía en el proceso de retrocruzamiento de las líneas de arroz dorado con las variedades Indica que responden bien en los campos de los campesinos asiáticos y que son las preferidas en este mercado. [6]

Tras la publicación del artículo de Lomborg y de otro de Robin McKie, editor científico del periódico Observer [8], en febrero de 2013 el Instituto Internacional de Investigación del Arroz (IRRI, por su siglas en inglés), el organismo responsable del desarrollo del arroz dorado MG, consideró necesario hacer una declaración contradiciendo las afirmaciones de que el arroz dorado ya (a) estaba disponible y (b) su efectividad había sido probada. Sobre esto último el IRRI afirmaba: “No ha sido determinado todavía si el consumo diario de arroz dorado mejora la situación de vitamina A de las personas que padecen carencia de esta vitamina y podría por tanto reducir las afecciones relacionadas con esta carencia, como la ceguera nocturna”, añadiendo que deberán llevarse a cabo estudios para averiguarlo.[9]

En definitiva, el IRRI preveía que el arroz dorado MG “puede tardar otros dos años o más” en estar disponible para los agricultores.[9]

Evidentemente los responsables del gran retraso en la utilización del arroz dorado MG no son los activistas anti-MG y una regulación excesiva.

Ensayos en personas realizados antes de las pruebas de seguridad toxicológica

En el momento de la redacción de este informe el arroz dorado no había sido sometido todavía a pruebas toxicológicas básicas en animales -unas pruebas que son requeridas por la normativa europea para todos los OMG antes de su autorización para consumo humano.[10] No obstante, este arroz MG fue suministrado como alimento a seres humanos (adultos[11] y niños[12]) en experimentos llevados a cabo por la Universidad de Tufts, Boston (Massachusetts).

Es importante señalar que no se trataba de estudios de seguridad para buscar posibles efectos sobre la salud, sino de ensayos de eficacia para ver si las personas asimilaban suficiente beta-caroteno y lo transformaban en vitamina A. Estas pruebas, por tanto, no reflejaban las condiciones previstas de consumo regular de arroz dorado por la población desnutrida a la que se supone se destina.

En la prueba realizada con adultos se administraba una sola porción de arroz dorado a personas sanas. Junto con el arroz se les suministraba mantequilla, para permitir la asimilación del beta-caroteno en el aparato digestivo.[11] Sin embargo, en condiciones reales el arroz dorado sería eficaz únicamente consumido de forma habitual. Y las personas desnutridas no están sanas, por definición, y es improbable que tengan acceso a grasas (aceite o mantequilla) para acompañar el arroz y permitir su asimilación eficaz.

La administración de arroz dorado MG a seres humanos, especialmente niños pequeños, sin haber realizado ensayos toxicológicos previos en animales fue condenada por científicos internacionales como una violación de la ética médica y del Código de Nuremberg, establecido tras la Segunda Guerra Mundial para evitar la repetición de los inhumanos experimentos nazis con personas.[13]

Violación de la ética médica y de la legislación china

La información publicada en 2012 en la revista Nature de que ni los niños en los que se había probado el maíz, ni tampoco sus padres ni sus maestros, tenían conocimiento de que el arroz estaba modificado genéticamente, suscitó una nueva polémica. La falta de consentimiento informado es otra violación grave de la ética médica y científica.[14]

En el altercado que siguió, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de China (Chinese Centre for Disease Control and Prevention, CDC) llevó a cabo una investigación sobre el ensayo. Dicha investigación reveló discrepancias sobre algunos detalles del experimento. Por ejemplo, existía cierta confusión sobre la cantidad de arroz MG que comieron los niños durante el periodo de estudio.[1412] El asunto culminó con el despido de tres funcionarios por infringir la legislación y la normativa ética china. [14]

Existen soluciones a la carencia de vitamina A

Desde hace mucho tiempo existen métodos baratos y eficaces para combatir la carencia de vitamina A. El proyecto de larga duración de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para combatir la carencia de vitamina A utiliza suplementos en caso necesario, pero se centra en programas de educación y desarrollo. Este tipo de programas fomenta la lactancia materna y enseña a la gente a cultivar zanahorias y verduras de hoja ancha en huertos familiares -dos soluciones baratas, eficaces y ampliamente disponibles.

El beta-caroteno es una de las moléculas más comunes en la naturaleza, y está presente en abundancia en las verduras de hoja ancha y en los frutos. No es necesario incorporar beta-caroteno al arroz mediante ingeniería genética.

La OMS afirma que su programa “se estima que ha evitado unos 1,25 millones de muertes desde 1998 en 40 países”.[15] Según el experto en desnutrición de la OMS Francesco Branca, este tipo de enfoque es, por ahora, más prometedor que el arroz dorado para combatir la carencia de vitamina A.[6]

La administración suplementaria de vitamina A disfruta de un respaldo amplio. Una revisión publicada en el British Medical Journal evaluaba 43 estudios realizados con 200.000 niños, concluyendo que las muertes se reducían en un 24% si se administraba esta vitamina a los niños. Los investigadores estimaban que la administración de suplementos de vitamina A a los niños menores de 5 años en los países en desarrollo podría salvar 600.000 vidas al año, concluyendo que “los suplementos de vitamina A son enormemente eficaces y baratos de producir y administrar”.[16],[17]

Si los recursos invertidos en desarrollar el arroz dorado hubieran sido destinados a este tipo de programas demostrados, se podría haber salvado la vida de miles de niños y de adultos. Como escribía el comentarista de alimentación, Michael Pollan, en un artículo en el New York Times titulado The great yellow hype ( El gran despliegue publicitario amarillo ), “Este tipo de estrategias ridículamente evidentes, sin glamour y que no requieren alta tecnología están siendo ensayadas actualmente y lo único que necesitan para funcionar es voluntad política y dinero, según las organizaciones de ayuda que las respaldan".[18]

Pollan sugería que el verdadero valor del arroz dorado es su utilidad como estrategia de relaciones públicas para mejorar la imagen deslucida de la industria de la ingeniería genética, y señalaba que más que una solución para la carencia de vitamina A, el arroz dorado parecía una solución "para los problemas de relaciones públicas de una industria que hasta ahora ha ofrecido a los consumidores muy pocas razones para comprar lo que vende -y más de unas cuantas para evitarlo”.[18]

El tomate morado anti-cancerígeno

El John Innes Centre (JIC) del Reino Unido ha utilizado la ingeniería genética para desarrollar un tomate morado modificado genéticamente para contener niveles elevados de antocianinas antioxidantes que, al igual que otros muchos antioxidantes, tienen propiedades que previenen el cáncer. El JIC anunció en 2008 el desarrollo de este tomate en una rueda de prensa cuyo encabezamiento rezaba: “Los tomates morados pueden mantener a raya el cáncer”.[19]La profesora Cathie Martin, que dirigió la investigación, publicaba en la prensa un artículo titulado How my purple tomate could save your life (Cómo podría salvarte la vida mi tomate morado ).[20]

Estas afirmaciones se basaban en los resultados de un estudio preliminar a pequeña escala en ratones susceptibles al cáncer, en el que se observó que los alimentados con tomate morado disfrutaban de una vida más larga comparado con los grupos control alimentados con tomates no-MG y con una dieta estándar para roedores.[21] Sin embargo, como uno de los investigadores señaló, el estudio no comprobó la posible toxicidad del producto, de forma que “Estamos muy lejos de plantearnos un ensayo en seres humanos".[22]

Las antocianinas, mientras tanto, son muy abundantes en muchas frutas y verduras comunes, incluyendo las frambuesas, las zarzamoras, los arándanos, las naranjas sanguinas, las cebollas rojas, la lombarda y la berenjena.

Cathie Martin ha argumentado que los tomates son consumidos por personas que podrían no tomar normalmente muchas frutas y verduras.[20] Es dudoso sin embargo que personas tan conservadoras en su elección de productos alimentarios se avengan a comer un tomate cuyo aspecto es, en palabras de un periodista, “como un cruce entre una naranja y una morcilla”[23] -y mucho menos un tomate que en muchos países estaría etiquetado como MG.

En 2010, un año después de que el JIC pregonase el desarrollo de su tomate MG morado, investigadores italianos anunciaron un tomate no-MG con niveles más altos de lo normal de licopeno, otro antioxidante.[24] El licopeno, como la antocianina, tiene propiedades anticancerígenas.

Para cualquiera que quiera obtener antocianinas del tomate, en vez de una dieta abundante en frutas y verduras, se ha desarrollado también un tomate morado no-MG con niveles elevados de antocianinas y vitamina C. Sin embargo, a diferencia del tomate MG del JIC, los tomates no-MG han recibido muy poca publicidad.

En general es importante señalar que las propiedades anti-cancerígenas de los antioxidantes son el resultado de la cantidad total consumida, más que de las propiedades especiales de un antioxidante determinado. De manera que el mejor modo de beneficiarse de las propiedades de estos compuestos es una dieta que contenga frutas y verduras variadas. Un cultivo MG modificado mediante ingeniería genética para producir un antioxidante concreto no ofrece nada que no pueda conseguirse a través del consumo de productos naturales ricos en antioxidantes.

Los cultivos “bioenriquecidos” no son una solución para el hambre

Una mayoría de los cultivos “bioenriquecidos”, bien sea mediante técnicas de ingeniería genética o mejora convencional, está destinada a la población pobre y hambrienta de los países del Sur, y se centra en uno o dos nutrientes, como la vitamina A o el hierro. Incluso presumiendo que la ingeniería genética pueda producir más cultivos con niveles elevados de uno o dos nutrientes, es preciso abordar determinadas cuestiones antes de llegar a la conclusión de que bioenriquecer los cultivos por cualesquiera medios es un planteamiento sensato para resolver la desnutrición.

  • La población desnutrida padece hambre no por falta de cultivos bioenriquecidos, sino porque carece de ingresos para comprar alimentos y no tiene tierra donde producirlos. Con frecuencia este tipo de pobreza se debe a conflictos políticos dentro del país. Otra de las causas es la aplicación de unos planes de desarrollo desacertados, que a cambio de préstamos e inversiones extranjeras han obligado a los países a destinar los terrenos agrícolas utilizados antaño para producir alimentos para las personas, a cultivos comerciales para la exportación. Se trata de problemas políticos y económicos que no pueden resolverse ofreciendo cultivos bioenriquecidos, que tendrán que pagarse al productor. Sin duda las personas que carecen de ingresos para comprar alimentos básicos no podrán adquirir un alimento bioenriquecido cuyo desarrollo ha requerido inversiones millonarias.

  • La población desnutrida no suele padecer carencias de uno o dos nutrientes, sino de muchos. Centrarse en un cultivo que puede proporcionar uno o dos nutrientes no sirve de ayuda, puesto que para su asimilación se precisa un equilibrio de nutrientes. Para asimilar la vitamina A, por ejemplo, es necesario que la dieta de una persona contenga suficiente grasa. Para poder beneficiarse de alimentos enriquecidos con vitamina A debería abordarse previamente este problema.

  • Manipular los nutrientes de los alimentos es controvertido y arriesgado. La dosificación es difícil de controlar y una persona puede necesitar determinados nutrientes, mientras que éstos podrían resultar excesivos y potencialmente peligrosos para otra. Algunos estudios vinculan una dosificación excesiva de vitamina A con un mayor riesgo de defectos de nacimiento[2627] y con el cáncer.[28] Además, la teoría de la nutrición es una disciplina que avanza muy rápidamente, y los nutrientes que hoy parecen deseables pueden convertirse en el ingrediente sospechoso de mañana.

Ya existen cultivos bioenriquecidos no modificados genéticamente

Suponiendo que consideremos que los alimentos bioenriquecidos son un enfoque deseable para resolver la desnutrición, existen numerosas variedades de cultivo no-MG que no presentan los riesgos e incertidumbres de la ingeniería genética (ver Capítulo 6).

Además, hay formas de añadir nutrientes a la dieta de las personas sin que ello suponga el considerable gasto y lapso de tiempo que requiere la modificación genética. Cabe citar entre ellas un arroz enriquecido con hierro y vitaminas, que ha producido un espectacular descenso de la carencia de vitamina B1 y anemia en niños, según un estudio preliminar.[30]

Conclusión: 

Aunque los defensores de la ingeniería genética afirman que esta puede proporcionar alimentos mejorados en términos nutricionales (bioenriquecidos), este tipo de alimentos no está disponible en los mercados.

El arroz dorado, el ejemplo más publicitado de un alimento MG mejorado nutricionalmente, ha engullido millones de dólares en investigación y desarrollo, a pesar de lo cual todavía no ha sido sometido a pruebas toxicológicas adecuadas y, tras más de una década, no está listo para salir al mercado. Existen en cambio formas baratas, ensayadas y demostradas de evitar y curar la carencia de vitamina A que logran resultados muy positivos, pero que están infrautilizadas por falta de financiación.

Las afirmaciones esperanzadoras sobre los cultivos MG mejorados nutricionalmente son una distracción peligrosa que no aborda las verdaderas causas del hambre: la pobreza y la falta de acceso a la tierra para poder producir alimentos.

Si la sociedad decide que los alimentos mejorados nutricionalmente constituyen una vía importante hacia la seguridad alimentaria, no es preciso que espere al desarrollo de unas “soluciones” caras basadas en la ingeniería genética, puesto que la mejora vegetal convencional ha producido ya con éxito y de forma segura numerosos alimentos bioenriquecidos.

Referencias: 

1. Lappé M, Bailey B, Childress C, Setchell KDR. Alterations in clinically important phytoestrogens in genetically modified herbicide-tolerant soybean. J Med Food. 1999;1:241–245.

2. Jiao Z, Si XX, Li GK, Zhang ZM, Xu XP. Unintended compositional changes in transgenic rice seeds (Oryza sativa L.) studied by spectral and chromatographic analysis coupled with chemometrics methods. J Agric Food Chem. 2010;58:1746-54. doi:10.1021/jf902676y.

3. Ye X, Al-Babili S, Kloti A, et al. Engineering the provitamin A (beta-carotene) biosynthetic pathway into (carotenoid-free) rice endosperm. Science. 2000;287:303-5.

4. Paine JA, Shipton CA, Chaggar S, et al. Improving the nutritional value of Golden Rice through increased pro-vitamin A content. Nat Biotechnol. 2005;23:482-7. doi:10.1038/nbt1082.

5. Lomborg B. The deadly opposition to genetically modified food. Slate. http://slate.me/ZUgOWB. Publicado el 17 de febrero, 2013.

6. Enserink M. Tough lessons from Golden Rice. Science. 2008;230:468–471.

7. Sharma A. Golden Rice still at development stage. The Financial Express (India). http://bit.ly/10Jsfqw. Publicado el 23 de noviembre, 2006.

8. McKie R. After 30 years, is a GM food breakthrough finally here? The Observer. http://bit.ly/10k62If. Publicado el 2 de febrero, 2013.

9. International Rice Research Institute (IRRI). Clarifying recent news about Golden Rice.http://bit.ly/Z6ohSq. Publicado el 21 de febrero, 2013.

10. Parlemento Europeo y Consejo. Reglamento de Ejecución (UE) nº 503/2013 de la Comisión de 3 de abril de 2013 relativo a las solicitudes de autorización de alimentos y piensos modificados genéticamente de conformidad con el Reglamento (CE) n o 1829/2003 del Parlamento Europeo y del Consejo y por el que se modifican el Reglamento (CE) n o 641/2004 y el Reglamento (CE) n o 1981/2006 Disponible en: http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:L:2013:157:0001:0048:ES:PDF.

11. Tang G, Qin J, Dolnikowski GG, Russell RM, Grusak MA. Golden Rice is an effective source of vitamin A. Am J Clin Nutr. 2009;89:1776-83. doi:10.3945/ajcn.2008.27119.

12. Tang G, Hu Y, Yin SA, et al. Beta-carotene in Golden Rice is as good as beta-carotene in oil at providing vitamin A to children. Am J Clin Nutr. 2012. doi:10.3945/ajcn.111.030775.

13. Hooper M, Schubert D, Goodwin B, et al. Tufts University involvement in Golden Rice feeding trials. Letter from scientists and experts to Professor Robert Russell, Professor Emeritus, Friedman School of Nutrition Science and Policy, Tufts University School of Medicine. 2009. Disponible en: http://www.i-sis.org.uk/SPUCTGM.php.

14. Qiu J. China sacks officials over Golden Rice controversy. Nature. 2012. Disponible en: http://www.nature.com/news/china-sacks-officials-over-golden-rice-controversy-1.11998.

15. World Health Organization (WHO). Micronutrient deficiencies: Vitamin A deficiency. 2011. Disponible en: http://www.who.int/nutrition/topics/vad/en/index.html. Accessed January 1, 1915.

16. Mayo-Wilson E, Imdad A, Herzer K, Yakoob MY, Bhutta ZA. Vitamin A supplements for preventing mortality, illness, and blindness in children aged under 5: systematic review and meta-analysis. Br Med J. 2011;343:d5094. doi:10.1136/bmj.d5094.

17. BBC News. Vitamin A pills “could save thousands of children.”http://www.bbc.co.uk/news/health-14666287. Publicado el 27 de agosto, 2011.

18. Pollan M. The way we live now: The great yellow hype. The New York Times Magazine. http://bit.ly/Lb7J9m. Publicado el 4 de marzo, 2001.

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22. Catholic University of Campobasso. Purple tomatoes: The richness of antioxidants against tumors. Esciencenews.com. http://bit.ly/13CoYpN. Publicado el 26 de octubre, 2008.

23. Philpott M. What the papers say. BBC News. http://news.bbc.co.uk/1/hi/northern_ireland/7692560.stm. Publicado el 27 de octubre, 2008.

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25. CBS News. Purple tomatoes may fight cancer, other diseases.http://on.wfmy.com/L7aB5Z. Publicado el 3 de diciembre, 2011.

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29. BBC News. Vitamins “may shorten your life.”http://news.bbc.co.uk/1/hi/7349980.stm. Publicado el 16 de abril, 2008.

30. Foster P. Fortified rice to save millions of lives each year. The Telegraph. http://bit.ly/KIKT3g. Publicado el 14 de mayo, 2009.

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