Título: 
Nuevo análisis de un estudio de alimentación en ratas con maíz modificado genéticamente revela signos de toxicidad hepática y renal.
Autores: 
Séralini GE,
Cellier D,
de Vendomois JS.
Fecha: 
Jueves, 5 Noviembre, 2015
Disponibilidad: 
Acceso gratuito
Idioma: 
Inglés

La evaluación de riesgos para la salud de los organismos modificados genéticamente (OMG) cultivados para alimentación humana y animal está siendo debatida en todo el mundo, y se han publicado muy pocos datos sobre estudios toxicológicos a medio y largo plazo en mamíferos. Uno de estos estudios, llevado a cabo bajo responsabilidad de la empresa Monsanto con el maíz transgénico MON 863, ha sido cuestionado por las autoridades reguladoras europeas, que finalmente lo aprobaron en 2005. Esto requirió una evaluación adicional de los datos referentes a la toxicidad renal, y los resultados continuaban siendo controvertidos. Un tribunal de apelación alemán (Münster) permitió el acceso público en 2005 a todos los datos brutos de este estudio de alimentación de 90 días en ratas. Hemos reanalizado estos datos de forma independiente. Se han añadido análisis estadísticos apropiados, como un análisis multivariable de las curvas de crecimiento y de los parámetros bioquímicos de las ratas alimentadas con OMG y sus controles, alimentados con una dieta equivalente normal y con otras seis dietas de referencia con distintas composiciones. Hemos observado que tras la ingesta del maíz MON863, las ratas de ambos sexos mostraban variaciones, ligeras pero significativas y dependientes de la dosis, en el crecimiento, que suponían un descenso de peso del 3,3% en machos y un aumento del 3,7% en hembras. Las medidas de parámetros bioquímicos revelan signos de toxicidad hepática y renal, marcadas a su vez por diferentes sensibilidades en machos y hembras. Los niveles de triglicéridos aumentaron en un 24-40% en hembras (en la semana 14 con una dosis del 11% o en la semana 5 con una dosis del 33%, respectivamente); las excreciones de fósforo y sodio en la orina disminuyeron en los machos entre un 31 y un 35% (semana 14, dosis 33%), siendo este el más importante de los resultados vinculados significativamente con el tratamiento en comparación con las siete dietas analizadas. Resultaría esencial llevar a cabo experimentos de mayor duración para indicar la naturaleza real y la extensión de la posible patología; los datos actuales no permiten concluir que el maíz transgénico MON863 es un producto seguro.

Compártelo: