Mito 5.10: Los cultivos transgénicos pueden "coexistir" con parcelas convencionales y ecológicas

Mito: Los cultivos transgénicos pueden "coexistir" con parcelas convencionales y ecológicas

Realidad: La coexistencia supone la contaminación generalizada de los cultivos ecológicos y convencionales

El mito en unas líneas: 

La "coexistencia" de cultivos MG (modificados genéticamente) con cultivos no-MG (no modificados genéticamente) y cultivos ecológicos provoca inevitablemente la contaminación de estos últimos por parte de la variedad MG. Esto elimina la capacidad de elección de consumidores y agricultores, obligando a todo el mundo a producir y consumir productos potencialmente contaminados genéticamente en el futuro.

La contaminación genética no se puede revertir. Por el contrario, dado que los OMG (organismos modificados genéticamente) son seres vivos, es probable que persistan y proliferen.

Desde que los primeros OMG fueron autorizados se han detectado numerosos casos de contaminación genética, ya que las empresas responsables no pueden controlar la dispersión de sus genes MG patentados. Estos casos de contaminación han supuesto un gasto para la industria alimentaria, la industria de los OMG y el gobierno estadounidense de millones de dólares, en concepto de mercados perdidos, daños legales e indemnizaciones a los productores, así como devoluciones de productos.

Los representantes de la industria de los OMG solían afirmar que la contaminación genética de cultivos no transgénicos no iba a tener lugar, y que se mantendría la capacidad de elección de consumidores y productores.[1] Tras quedar patente que esto era falso, su discurso cambió hacia la defensa de la "coexistencia" de los cultivos modificados genéticamente (MG), convencionales no modificados genéticamente (no-MG) y ecológicos, sosteniendo que los agricultores deberían tener la capacidad de elegir si plantar cultivos MG o no, y dando a entender que esto no supondría un problema importante para los productores no-MG y ecológicos.[2]

Sin embargo, la experiencia ha demostrado que la llegada de los cultivos MG a un país elimina la capacidad de elección. La "coexistencia" deriva rápidamente en una contaminación generalizada de los cultivos no-MG, lo cual conduce a la pérdida de mercado. La contaminación puede darse a través de la polinización cruzada, de la dispersión de semilla MG por parte de la maquinaria agrícola o por mezclas accidentales durante el almacenamiento. De forma gradual, los productores se ven obligados a cultivar OMG o soportar la contaminación en sus cultivos.

Las encuestas llevadas a cabo por distintos grupos de investigación confirman que la contaminación es inevitable una vez se empieza a cultivar OMG en una región. Por ejemplo, la semilla de la colza tolerante a herbicidas puede persistir en el suelo, conservando su viabilidad, durante años. Las plantas transgénicas "espontáneas" tolerantes a herbicidas - plantas que no han sido sembradas deliberadamente sino que proceden de la dispersión de la semilla de cultivos transgénicos anteriormente presentes en la parcela - han llegado a encontrarse diez años después de que se hubiese plantado un cultivo de colza.[3] Se ha detectado incluso colza transgénica resistente a herbicidas creciendo libre en la naturaleza, en áreas de North Dakota que a menudo se encontraban muy alejadas de cualquier zona de producción agrícola. El transgén estaba presente en el 80% de las plantas silvestres de colza analizadas.[4 5]

¿Quién es responsable de la contaminación genética?

En aquellos países en los que la responsabilidad legal de la contaminación genética se encuentra claramente establecida, el cultivo de transgénicos se ha visto enormemente restringido. En Alemania se aprobó una ley que hace a los agricultores que cultivan OMG responsables de los daños económicos derivados de la contaminación genética a productores no-MG o ecológicos.[6 7] El cultivo de OMG en el país descendió rápidamente, para finalmente desaparecer antes de 2012.[8] El hecho de que quienes previamente habían decidido cultivar OMG dejaran de hacerlo al podérseles responsabilizar del daño causado es una prueba clara de que la coexistencia es imposible.

La industria productora de semillas modificadas genéticamente también es consciente de que no puede contener o controlar el flujo de transgenes. En 2011, tras años de presión por parte de los lobbies del sector, la UE eliminó su política de tolerancia cero de OMG no autorizados en el forraje, permitiendo una contaminación de hasta el 0,1%.[9 10 11] Al hacer esto, liberó a las empresas de la responsabilidad por daños derivados de la contaminación genética de hasta el 0,1% (Presencia a Bajo Nivel) con variedades que se encuentran en fase de evaluación pero aún no han sido aprobadas en la UE.[9]

En EEUU, los jueces han reconocido que la contaminación de cultivos no-MG por parte de los cultivos MG es probable. Dos sentencias judiciales revocaron temporalmente la aprobación del cultivo comercial de remolacha azucarera y alfalfa MG por parte de la USDA (Departamento de Agricultura de EEUU). La justicia ordenó a la USDA que detuviera el cultivo de estas variedades hasta que se hubiera completado el estudio de impacto ambiental (EIA) relativo a los efectos económicos y sobre el medio de la contaminación de cultivos no-MG.[12]

En el caso de la remolacha azucarera MG, la USDA desafió la orden judicial y permitió a los agricultores que continuaran cultivando estas variedades mientras se trabajaba en el EIA. En el caso de la alfalfa MG, la USDA completó un EIA en el que se admitía que era posible que se diera una contaminación cruzada con la alfalfa no-MG y que esto podría dañar los intereses económicos de los productores no-MG. A pesar de esto, la USDA se rindió ante las presiones de la industria y "desreguló" la alfalfa MG, una medida que prevalecía sobre la sentencia judicial y que permitía el cultivo sin restricciones.[12]

La contaminación genética ha tenido graves consecuencias económicas

La contaminación genética en el ámbito agrícola ha supuesto graves consecuencias económicas, amenazando el medio de vida de aquellos productores que reciben primas por sembrar cultivos ecológicos o libres de OMG, y bloqueando las vías de exportación hacia países con regulaciones estrictas en materia de OMG.

Algunos ejemplos de casos de contaminación genética son:

  • En 2011 se encontró arroz pesticida Bt (transgénico) no autorizado en leche en polvo para bebés y fideos de arroz a la venta en China.[13] También se hallaron productos derivados del arroz contaminados en Alemania,[14] Suecia,[15] y Nueva Zelanda, donde el descubrimiento condujo a la retirada de estos productos.[16] No está demostrado que el arroz Bt sea apto para el consumo humano. En 2012 seguían detectándose casos de contaminación por Bt63 en el arroz importado en la UE.[17]

  • En 2006 se descubrió que un arroz experimental modificado genéticamente, no aprobado, que había sido cultivado durante sólo un año en parcelas experimentales, había contaminado el suministro de arroz y las reservas de semilla estadounidenses.[18] Este arroz contaminado se encontró incluso a distancias considerables de su origen, como África, Europa o Centroamérica. En 2007 las exportaciones de arroz estadounidenses descendieron un 20% respecto al año anterior, como resultado de la contaminación genética.[19] En 2011 la empresa que había desarrollado el arroz, Bayer, aceptó pagar 750 millones de dólares para resolver las demandas interpuestas por 11.000 agricultores estadounidenses cuyos cultivos de arroz se habían contaminado.[20] Un tribunal sentenció a Bayer a abonar 137 millones de dólares en concepto de daños a Riceland, una empresa exportadora de arroz, por la pérdida de ventas en la UE.[21]

  • En 2009 un lino MG no autorizado denominado CDC Triffid contaminó los suministros canadienses de semilla de lino, lo cual supuso el colapso del mercado exportador de lino de Canadá hacia Europa.[22 23]

  • En Canadá, la contaminación por parte de la colza aceitera transgénica ha hecho prácticamente imposible el cultivo de colza ecológica no transgénica.[24]

  • La producción de maíz ecológico en España ha caído dramáticamente coincidiendo con el aumento de la superficie cultivada con maíz transgénico, debido a los casos de contaminación por polinización cruzada.[25]

  • En 2000, se detectó que el maíz Starlink producido por Aventis (en la actualidad Bayer Cropscience) había contaminado los suministros estadounidenses de maíz. Starlink había sido aprobado para el consumo animal pero no para el consumo humano. Este descubrimiento condujo a la retirada de los productos contaminados por Starlink en todo EEUU, extendiéndose a Europa, Japón, Canadá y otros países. Se estima que los costes para la industria alimentaria rondaron los cien mil millones de dólares.[26] Un estudio calculaba que el incidente de Starlink supuso una pérdida de ingresos de entre 26 y 288 millones de dólares para los productores durante el año 2000/2001.[27] Además de esto, el gobierno estadounidense tuvo que soportar gastos indirectos de entre 172 y 776 millones de dólares a través del Programa de Primas Complementarias de Préstamos, que ofrece a los agricultores préstamos a corto plazo y pagos directos si el precio de un cultivo básico cae por debajo de un precio determinado.[28] Aventis pagó 110 millones de dólares a los agricultores, que presentaron una demanda colectiva contra la empresa,[29] y gastó otros 110 millones en comprar de nuevo todo el maíz contaminado por Starlink.[18] Los investigadores estimaban que la presencia de Starlink en el suministro de alimentos provocó una caída del 6,8% en el precio del maíz, con una duración de un año.[30]

Dado que ningún organismo oficial mantiene un registro de los incidentes de contaminación genética, Greenpeace y Genewatch UK han intentado cubrir esta brecha con su Registro de Contaminación MG.[31] Durante los años 2005-2007, la base de datos registró 216 incidentes de contaminación.[32]

Contaminación genética: El proceso de aprendizaje

Vale, ahora sabemos que la polinización cruzada va a ocurrir pero tenemos treinta años de experiencia para decir que sabemos cómo de lejos viajará el polen, así que lo que podemos hacer es cultivar las variedades MG a una determinada distancia de las no-MG, para que la gente que quiera no-MG pueda comprar no-MG y los que quieran MG puedan comprar MG. No hace falta mezclar las dos. Todo el mundo tendrá derecho a elegir.”

- Paul Rylott, gerente de la división semillera de Aventis Cropscience (en la actualidad Bayer), retransmisión en la BBC, 2000[1]

"La agricultura transgénica no puede "coexistir" en Europa sin que se acepte una contaminación genética generalizada de los cultivos no-MG o unos cambios radicales en las prácticas agrícolas."

– Friends of the Earth Europe, 2006[33]

"Si a algunas personas se les permite elegir cultivar, vender y consumir alimentos modificadas genéticamente, pronto nadie podrá elegir alimentos, o una biosfera, libre de OMG. Es una elección que sólo tiene un sentido, como la introducción de conejos o sapos de caña en Australia; una vez hecho, no se puede volver atrás."

– Roger Levett, especialista en desarrollo sostenible, 2008[34]

"La AC21 [Comité Asesor de la USDA sobre Biotecnología y Agricultura del Siglo 21] ha luchado por identificar y cuantificar las pérdidas económicas reales para los agricultores derivadas de la presencia inintencionada de material MG en sus cosechas... Existen... datos claros de que al analizar algunas remesas de productos de identidad preservada y ecológicos se ha encontrado material MG en cantidades que exceden los requisitos contractuales o los estándares de facto del mercado. El rechazo de estos envíos supone un problema para los agricultores cuyos lotes han sido rechazados."

- Comité Asesor de la USDA sobre Biotecnología y Agricultura del Siglo 21, 2012[35]

Conclusión: 

La "coexistencia" de cultivos MG (modificados genéticamente) con cultivos no-MG (no modificados genéticamente) y cultivos ecológicos provoca inevitablemente la contaminación de estos últimos por parte de la variedad MG. Esto elimina la capacidad de elección de consumidores y agricultores, obligando a todo el mundo a producir y consumir productos potencialmente contaminados con MG en el futuro.

La contaminación genética no se puede revertir. Por el contrario, dado que los OMG (organismos modificados genéticamente) son seres vivos, es probable que persistan y proliferen.

Desde que los primeros OMG fueron autorizados se han detectado numerosos casos de contaminación genética, ya que las empresas responsables no pueden controlar la dispersión de sus genes MG patentados. Estos casos de contaminación han supuesto un gasto para la industria alimentaria, la industria de los OMG y el gobierno estadounidense de millones de dólares, en concepto de mercados perdidos, daños legales e indemnizaciones a los productores, así como devoluciones de productos.

Referencias: 

1. Rylott P. Matter of Fact [retransmisión televisiva]. BBC2 Eastern Region. 12 de octubre de 2000.

2. SCIMAC (Supply Chain Initiative on Modified Agricultural Crops.) GM crop co-existence in perspective. 2006. Disponible en: http://sbc.ucdavis.edu/old_files/25542.pdf.

3. D’Hertefeldt T, Jørgensen RB, Pettersson LB. Long-term persistence of GM oilseed rape in the seedbank. Biol Lett. 2008;4:314–317.

4. Gilbert N. GM crop escapes into the American wild. Nature. 2010. Disponible en: http://www.nature.com/news/2010/100806/full/news.2010.393.html.

5 Black R. GM plants “established in the wild.” BBC News. http://www.bbc.co.uk/news/science-environment-10859264. Publicado el 6 de agosto de 2010.

6. Bhattacharya S. German farmers to be liable for GM contamination. New Sci. 2004. Disponible en: http://www.newscientist.com/article/dn6729-german-farmers-to-be-liable-for-gm-contamination.html.

7. Hogan M, Niedernhoefer D. German court upholds GMO planting curbs. Reuters. http://uk.reuters.com/article/2010/11/24/us-germany-gmo-idUSTRE6AN55420101124. Publicado el 24 de noviembre de 2010.

8. Friends of the Earth Europe. GM crops irrelevant in Europe. 2013. Disponible en: http://www.stopthecrop.org/sites/default/files/content/attachments/foee_factsheet_feb_2013_gmcrops_irrelevant_in_europe.pdf.

9. Comisión Europea. Commission Regulation (EU) No 619/2011 of 24 June 2011 laying down the methods of sampling and analysis for the official control of feed as regards presence of genetically modified material for which an authorisation procedure is pending or the authorisation of which has expired. Off J Eur Union. 2011:9–15.

10. Doward J. GM crops to be allowed into Britain under controversial EU plans. The Observer. http://www.guardian.co.uk/environment/2011/feb/06/genetically-modified-crops-uk. Publicado el 6 de febrero de 2011.

11. ENDS Europe. EU states back 0.1% GM contamination limit. 2011. Disponible en: http://www.endseurope.com/25650/eu-states-back-01-gm-contamination-limit.

12. Waltz E. Industry exhales as USDA okays glyphosate resistant alfalfa. Nat Biotechnol. 2011;29:179–181.

13. Greenpeace. Children and infants in China at risk of eating food contaminated by illegal GE rice. http://www.greenpeace.org/eastasia/press/releases/food-agriculture/2011/ge-rice-baby-food/. Publicado el 20 de abril de 2011.

14. Greenpeace y GeneWatch UK. Germany finds unauthorised genetically modified (Bt63) rice noodles. GM Contamination Register. http://bit.ly/1nEKmEO. Publicado el 15 de junio de 2011.

15. Greenpeace y GeneWatch UK. Sweden finds unauthorised genetically modified (Bt63) rice. GM Contamination Register. http://bit.ly/1kXDCSP. Publicado el 27 de junio de 2011.

16. New Zealand Food Safety Authority (NZFSA). Unauthorised GM rice product found and withdrawn. http://www.foodsafety.govt.nz/elibrary/industry/Unauthorised_Rice-Zealand_Food.htm. Publicado el 30 de julio de 2008.

17. Eurofins. New regulations concerning GMO rice from China. Eurofins Food Testing Newsletter No. 38. http://www.eurofins.de/food-analysis/information/food-testing-newsletter/food-newsletter-38/gmo-rice-from-china.aspx. Publicado en marzo de 2012.

18. Blue EN. Risky business: Economic and regulatory impacts from the unintended release of genetically engineered rice varieties into the rice merchandising system of the US. Greenpeace; 2007. Disponible en: http://www.greenpeace.org/raw/content/international/press/reports/risky-business.pdf.

19. Reuters. Mexico halts US rice over GMO certification. http://www.gmwatch.org/latest-listing/1-news-items/3625. Publicado el 16 de marzo de 2007.

20. Harris A, Beasley D. Bayer agrees to pay $750 million to end lawsuits over gene-modified rice. Bloomberg. http://www.bloomberg.com/news/2011-07-01/bayer-to-pay-750-million-to-end-lawsuits-over-genetically-modified-rice.html. Publicado el 2 de julio de 2011.

21. Fox JL. Bayer’s GM rice defeat. Nat Biotechnol. 2011;29(473). Disponible en: http://www.nature.com/nbt/journal/v29/n6/full/nbt0611-473c.html.

22. Dawson A. CDC Triffid flax scare threatens access to no. 1 EU market. Manitoba Cooperator. http://www.manitobacooperator.ca/2009/09/17/cdc-triffid-flax-scare-threatens-access-to-no-1-eu-market/. Publicado el 17 de septiembre de 2009.

23. Dawson A. Changes likely for flax industry. Manitoba Cooperator. http://www.gmwatch.org/component/content/article/11541. Publicado el 24 de septiembre de 2009.

24. Organic Agriculture Protection Fund Committee. Organic farmers seek Supreme Court hearing. 2007. Disponible en: http://bit.ly/1iGdQla.

25. Binimelis R. Coexistence of plants and coexistence of farmers: Is an individual choice possible? J Agric Environ Ethics. 2008;21:437–457.

26. Macilwain C. US launches probe into sales of unapproved transgenic corn. Nature. 2005;434(423). Disponible en: http://www.nature.com/nature/journal/v434/n7032/full/nature03570.html.

27. Schmitz TG, Schmitz A, Moss CB. The economic impact of StarLink corn. Agribusiness. 2005;21(3):391–407.

28. Oficina de Responsabilidad Gubernamental de Estados Unidos (GAO). Genetically engineered crops: Agencies are proposing changes to improve oversight, but could take additional steps to enhance coordination and monitoring: Informe para el Comité de Agricultura, Nutrición y Gestión Forestal, Senado de EEUU. Washington, DC; 2008. Disponible en: http://www.gao.gov/assets/290/283060.pdf.

29. Arasu KT. US farmers reach $110 million StarLink settlement. Reuters. 7 de febrero de 2003.

30. Carter C, Smith A. Estimating the market effect of a food scare: The case of genetically modified StarLink corn. Rev Econ Stat. 2007;89(3).

31. Greenpeace y GeneWatch UK. GM contamination register. 2014. Disponible en: http://www.gmcontaminationregister.org/index.php?content=ho.

32. Greenpeace y GeneWatch UK. GM contamination register report 2007. Amsterdam, Países Bajos: Greenpeace International; 2008. Disponible en: http://www.greenpeace.org/international/Global/international/planet-2/report/2008/2/gm-contamination-register-2007.pdf.

33. Friends of the Earth Europe. Contaminate or legislate? European Commission policy on “coexistence.” Bruselas, Bélgica; 2006. Disponible en: http://www.foeeurope.org/sites/default/files/press_releases/contaminate_or_legislate%5B1%5D.pdf.

34. Levett R. Choice: Less can be more. Food Ethics. 2008;3(3):11.

35. Comité Asesor de la USDA sobre Biotecnología y Agricultura del Siglo 21 (AC21). Enhancing coexistence: A report of the AC21 to the Secretary of Agriculture. Washington, DC; 2012. Disponible en: http://www.usda.gov/documents/ac21_report-enhancing-coexistence.pdf.

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